Morena oficializó el relevo en su dirigencia nacional. Durante el VIII Congreso Nacional Extraordinario, el partido designó a Ariadna Montiel como su nueva presidenta, en sustitución de Luisa María Alcalde, quien dejó el cargo para integrarse a la Consejería Jurídica del gobierno encabezado por Claudia Sheinbaum.
Con este movimiento, Montiel —quien se desempeñaba como secretaria del Bienestar— asume la conducción del partido en una nueva etapa, acompañada por un equipo cercano a su trayectoria dentro de la estructura de programas sociales.
Entre los nombramientos destaca la llegada de Óscar del Cueto García a la Secretaría de Finanzas de Morena. Su cercanía con la nueva dirigente y su experiencia en la operación administrativa de la Secretaría del Bienestar lo colocan como uno de los perfiles clave dentro del nuevo organigrama.
En su primer mensaje tras ser electa, la nueva dirigente hizo referencia a su trayectoria dentro del movimiento político y a los episodios que marcaron su formación. “Somos hijos del campamento de Reforma que pidió el voto por voto”, expresó, al recordar las movilizaciones encabezadas por Andrés Manuel López Obrador tras los procesos electorales cuestionados en el pasado.
Montiel también llamó a la unidad interna del partido, al asegurar que esta será clave para enfrentar los retos políticos en el país. “Si estamos unidos en Morena nadie nos va a vencer”, afirmó. En ese sentido, sostuvo que ni los medios de comunicación, ni los comentócratas ni actores extranjeros podrán fracturar la relación entre el partido y su base social.



