Nuevas Ideas | Priscila Vera

OPINIÓN | ¿Y el transporte público para cuándo?

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Contingencias ambientales.Ante ellas, el transporte público no ofrece una alternativa rápida, confiable, segura y suficiente
(Especial)

Ya empezaron las contingencias en la CDMX y las soluciones retro son lo único que no sorprende. El Hoy No Circula, que originalmente era una medida temporal, se ha convertido en la única solución para garantizar la calidad del aire en la ZMVM.

Desde que se instrumentó en 1989, la población de la Zona Metropolitana del Valle de México ha venido en ascenso. Pasó de 15.6 millones de habitantes a 21.8 millones en 2020: un crecimiento del 40%. Sin embargo, la infraestructura de transporte masivo no creció al mismo ritmo. La última nueva línea completa del Metro, la Línea 12, se inauguró en 2012.

El propio Plan Maestro del Metro ha quedado en el cajón del olvido. Para 2020 se proyectaba que la Ciudad tendría una red de aproximadamente 483 kilómetros y 15 líneas de Metro. Sin embargo, su ejecución solo ha sido postergada ante una inexistente coordinación metropolitana y el desinterés de los distintos actores involucrados.


Las inversiones del gobierno de la CDMX se han limitado a renovar, no a ampliar, la red. Un ejemplo de ello es la Línea 1, con la modernización de trenes y sistemas de una red que arrastra décadas de rezago.

El Metro era sinónimo de transporte eficiente que garantizaba certeza en los tiempos de traslado. Hoy, tomar un vagón del Metro puede implicar esperar hasta 10 minutos, encontrar estaciones inundadas y transbordos con empujones garantizados. Las escenas que vemos de manera cotidiana darían risa si no fuera porque son la realidad que padecemos.

El problema de fondo es que no se está incrementando la capacidad del transporte público que requiere la zona metropolitana. El transporte público no ofrece una alternativa rápida, confiable, segura y suficiente. Por eso no sorprende que los viajes en automóvil particular se hayan incrementado. Según datos del INEGI, para 2007 los viajes en automóvil representaban alrededor del 20.7% de los viajes totales y, para 2017, esta cifra ascendió a 22%.


Mientras el transporte público masivo no sea una prioridad de atención en la ZMVM, vamos a seguir pensando que con el Hoy No Circula solucionamos la mala calidad del aire.

Necesitamos dejar de pensar únicamente en cómo restringir el uso del automóvil y empezar a construir las condiciones para que la gente pueda prescindir de él. Si queremos menos coches, necesitamos más y mejor transporte público que genere la menor cantidad de emisiones.

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