El T-MEC no puede seguir protegiendo a las plataformas digitales por encima de las personas.
Es urgente reconocer que la violencia digital no es un problema tecnológico. Es un problema económico.
19 millones de mujeres en México han sido víctimas de violencia digital según recientes datos de INEGI y de ello, las plataformas tecnológicas continúan obteniendo ganancias de ecosistemas donde circulan imágenes íntimas sin consentimiento, contenidos manipulados con inteligencia artificial, discursos de odio y campañas de acoso. La violencia genera tráfico, datos, interacción y dinero.
Resulta alarmante que, en pleno proceso de revisión del T-MEC, las actuales disposiciones limitan la capacidad de los Estados para exigir responsabilidades a las grandes plataformas del imperio digital. No estamos hablando de censura ni de bloquear la innovación. Estamos hablando de acceso a la justicia.
Incluso en países como el nuestro, que ha sido pionero en regulaciones frente a la violencia digital como Ley Olimpia ¿en dónde estamos paradas si una víctima no puede acceder a las pruebas digitales necesarias para demostrar el delito por falta de cooperación internacional? Hoy, hasta el 73% de los casos documentados de violencia sexual digital no logran avanzar por falta de evidencia digital.
Es necesario el acceso del código fuente de los datos y la responsabilidad de las plataformas digitales, porque la arquitectura jurídica hoy desgraciadamente podría proteger solo los intereses de las plataformas por encima de la seguridad.
La discusión sobre el T-MEC no es técnica. Es una discusión sobre poder. Sobre quién paga los costos de la economía digital y quién recibe las ganancias. Exigimos que esas negociaciones no dejen fuera la voces de todas y todos.
Desde Digitales, la UNAM y la Barra Mexicana de Abogados exigimos reformar el Capítulo 19 sobre comercio digital. Y pedimos a la sociedad civil, alzar la voz, sumarse.
Encontrarán más información ingresando al micrositio https://puedjs.unam.mx/digitalidad-y-derechos-humanos/ para
• Firmar la iniciativa
• Compartir observaciones ciudadanas ante las Instituciones
• Posicionarse en redes sociales
Los derechos humanos no pueden ser una cláusula secundaria. Es momento de que el T-MEC deje de proteger privilegios corporativos y empiece a proteger personas.




