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Relación México-EU no mejorará pese al vendaval demócrata: expertos

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Donald Trump.Expertos prevén que su dinámica de presión sobre el gobierno de Claudia Sheinbaum se mantendría prácticamente intacta
(Especial)

La contundente victoria de los demócratas sobre los republicanos, durante las elecciones del pasado martes en Estados Unidos, abrió una herida profunda en el poderío político del presidente estadounidense Donald Trump, que no necesariamente beneficiará a México.

Al menos así lo ven expertos en política, quienes advierten que si bien la canalización electoral del descontento social con la administración Trump regresó a los demócratas el control de la Cámara de Representantes y el Senado, no se traduce per se en una buena noticia para nuestro país.

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Elecciones EU.

Y es que tras los comicios que resultaron en un ‘martes negro’ para Trump y su partido, los demócratas recuperaron el control de las dos cámaras del Congreso y asestaron un decisivo revés al control republicano en Washington, abriendo paso a una nueva era de oposición legislativa que deberá sortear el presidente Donald Trump en los poco más de dos años que le restan de su segundo mandato.


DESCARTAN QUE EU SE ‘ABLANDE’ C0N MÉXICO

Consultados sobre el futuro de la relación bilateral México-Estados Unidos, tras el inminente arribo de una mayoría demócrata al Congreso de EU, expertos prevén que la dinámica de presión de Trump sobre el gobierno de Claudia Sheinbaum se mantendría prácticamente intacta.

Para Fernando Dworak, analista y consultor político, lejos de mejorar, el trato estadounidense con México podría incluso radicalizarse.

“Posiblemente veremos un Trump radicalizado, posiblemente sea mucho más agresivo al tratar a México en temas como aranceles, seguridad o combate al narcoterrorismo”, dice en entrevista con Nación321.


El experto indica que, fiel a su costumbre, Trump “va a tratar de desquitarse con otros países y México está entre esos países”.

Esta lectura del tablero político es compartida por el politólogo Javier Rosiles Salas, quien apunta que si bien la próxima mayoría demócrata en las cámaras podría distraer a Trump de la presión que ejerce sobre México, en realidad no ve un cambio sustancial que pueda ablandar la firme postura de la política exterior del ‘vecino del norte’.

“Yo creo creo que quitará cierta presión (que ejerce el gobierno a las relaciones internacionales), pero también creo que es un error pensar que por esto va a cambiar radicalmente la manera como Trump se comporta y ejerce presión particularmente a países como México”, señala el también académico de la Universidad de la Ciénega del Estado de Michoacán (UCEMICH).

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Elecciones EU.

El experto apuesta por la continuidad en la tensión de Washington en temas como “narcotráfico o los aranceles. Me parece que no notaremos muchos cambios. Ojalá que sí, pero yo creo yo creo que no los habrá”.

En tanto, en su participación en la mesa de análisis ‘Estados Unidos después de las urnas: ¿qué cambia para México?’, la internacionalista Aribel Contreras advirtió que existe una tendencia a idealizar el triunfo demócrata y con ello asumir que mayoría en el Congreso abriría automáticamente una ventana para la resolución de las rencillas comerciales bilaterales.

La académica de la Universidad Iberoamericana recordó que históricamente nuestro país ha enfrentado dificultades y oportunidades tanto con administraciones demócratas como republicanas, por lo que el resultado electoral que supuso un golpe a la gestión de Trump no representa, por sí mismo, una garantía de mejores condiciones económicas para su vecino del sur.

En particular, consideró poco realista esperar que desaparezcan o reduzcan los aranceles, se destraben las negociaciones del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) o se aceleren automáticamente las inversiones. En cambio, la académica insistió en que México debe recuperar una estrategia activa de interlocución internacional.

Finalmente, Dworak indicó que será importante, para la administración de Sheinbaum, “aprovechar retóricamente esta propuesta demócrata para hablar sobre renovar el progresismo, renovar la izquierda, para para enriquecer su propio discurso hacia adentro”.

POSTURA DRÁSTICA DE TRUMP, UN ESCENARIO PREVISIBLE

Las elecciones de mitad de mandato canalizaron la profunda frustración de los votantes por los altos precios de vida, la guerra en Irán y las preocupaciones sobre la corrupción gubernamental.

El ‘revés’ sufrido en la Casa Blanca daría pie a una posición más firme de Trump respecto de sus propias decisiones al exterior del país, afirman los analistas.

Fernando Dworak estima que ‘naturalmente’, la posición de Trump podría volverse más férrea, aunque ello podría traerle consecuencias políticas con su propio partido.

El experto sostiene que “los demócratas ya tienen control con el que hablarán de muchas cosas como las asignaciones presupuestales, las comisiones de investigación, pero también hay una posibilidad de que los propios republicanos comiencen a distanciarse de Donald Trump”.

Afirma que una esperada reacción negativa de Trump desencadenaría un “choque entre republicanos y Trump; una especie de reconfiguración del Partido Republicano con el distanciamiento de algunos liderazgos hacia el Presidente”.

En esa misma línea, la doctora Aribel Contreras consideró que el castigo electoral contra figuras políticas como Trump no necesariamente conduce a una actitud más conciliadora.

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Elecciones EU.

Por el contrario, advirtió que una derrota de esta magnitud podría incentivar una respuesta más vengativa y coercitiva del presidente estadounidense.

En tanto, el consultor político Javier Rosiles añade que Trump debería caminar sobre una plataforma que le permitiera ser más conciliador en vista de la desventaja que tendrá, a partir de enero, en las cámaras.

Sin embargo, ve que ese escenario resulta poco asequible, por lo que considera que incluso podría ceder frente a algunas de las presiones desde el flanco demócrata en el Congreso, “sin que esto signifique que baje su presión al exterior”.

“Hay personas que están creyendo que con esta esta influencia un poco diezmada de Donald Trump va a cambiar, pero creo que pudiéramos estar equivocados”, subraya.

TRUMP ‘REPROBÓ’ EN EL REFERÉNDUM

Las elecciones conocidas como de medio término, es decir, a la mitad del mandato presidencial en Estados Unidos, suelen convertirse en un termómetro político rumbo a la sucesión presidencial que ocurrirá en exactamente dos años.

En este plano, para el doctor Jorge Schiavon, director del Departamento de Estudios Internacionales de la Ibero, los resultados deben interpretarse como una evaluación negativa de la administración Trump, más que como un respaldo incondicional al Partido Demócrata.

El académico explicó que el descontento con el costo de vida, las políticas migratorias, la política exterior y distintos cuestionamientos a la gestión presidencial contribuyeron esencialmente a modificar el comportamiento electoral.

“Más que un tsunami demócrata, lo que estamos viendo es un referéndum en contra del presidente Trump”, afirmó el académico.

De acuerdo con su análisis, el mandatario neoyorkino pidió a la ciudadanía votar como si él mismo estuviera en las boletas, una estrategia que terminó convirtiendo la elección en una evaluación de su gobierno.

Javier Rosiles destaca que “si bien sabemos que solamente hay dos opciones partidistas en Estados Unidos, me parece que hay un golpe tremendo y una crítica muy fuerte a la manera en que Trump había estado gobernando, es decir, cada vez menos personas coinciden con él”.

Destaca que “las declaraciones a veces tan temerarias como esta cuestión de ser ‘primer ministro de Israel’... hay un sector de la sociedad estadounidense que ya no lo está tomando de buena manera, sí me parece que es un duro golpe”.

El especialista indica que las elecciones mermaron “mucho la influencia que había tenido Trump. Honestamente no pensaba que estuviera tan diezmada esa imagen en Estados Unidos —porque sabemos que la imagen al exterior, creo que no es tan tan positiva—, pero sí al interior me parece que esto nos demuestra que esa influencia ha ido disminuyendo, yo diría que de manera importante”.

Por su parte, el analista Fernando Dworak considera que “las promesas de campaña en materia económica incumplidas, la guerra prolongada en Irán, los aranceles y demás medidas del gobierno llevaron a un atasco”, se materializaron en la pérdida de oxígeno para la gestión de Trump.

“Estamos viendo que este atasco ha sido tan fuerte y, aunado a políticas como las deportaciones masivas de ICE, han llevado a hacer un atasco tal contra los republicanos, y que obviamente hemos visto un un fuerte vuelco hacia los candidatos demócratas”, dice.

Los académicos coincidieron en que el triunfo demócrata no debe confundirse con una transformación inmediata de la política estadounidense ni con una garantía de mejores condiciones en la relación con México.

Eso sí, reconocieron el poder del voto latino que esta vez jugó en contra del partido en el poder y que a su vez permitió la llegada de la primera gobernadora afrodescendiente, un primer senador abiertamente gay, el primer senador musulmán y la primera gobernadora indígena.

Lo anterior, dijeron, pinta ‘de cuerpo entero’ la pluralidad étnica e ideológica de Estados Unidos, con una oportunidad para gobiernos y representaciones republicanas cuyo trabajo, dicen, estará bajo la lupa de una sociedad que demostró que puede votar desde el hartazgo.

Con información de AP y de la Universidad Iberoamericana

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