El Senado confirmó este miércoles 13 de mayo al candidato del presidente Donald Trump para dirigir la Reserva Federal, Kevin Warsh, lo que aportará un nuevo liderazgo al banco central más poderoso del mundo en un momento delicado para la economía global.
Warsh fue confirmado en una votación en gran medida partidista. Su confirmación quedó en duda por unos meses después de que el senador republicano Thom Tillis, de Carolina del Norte, manifestó que bloquearía la nominación mientras el Departamento de Justicia investigaba al actual presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell.
El gobierno abandonó la investigación en abril y quedó despejado el camino para que el Senado confirmara a Warsh.
El líder de la mayoría del Senado, John Thune, republicano de Dakota del Sur, instó a sus colegas a apoyar a Warsh durante un discurso en el pleno el miércoles por la mañana, diciendo que es fundamental que un presidente de la Reserva Federal “entienda no sólo lo macro”, sino también “aprecie la microeconomía: y esos son los estadounidenses trabajadores, sus empleos y sus medios de vida”.
“Kevin Warsh es justamente ese tipo de persona”, dijo Thune.
Warsh, de 56 años y exalto funcionario de la Reserva Federal, asumirá la presidencia en un momento inusualmente difícil para el organismo independiente.
La inflación ha superado el objetivo del 2% de la Reserva Federal durante cinco años y ahora está aumentando más rápido debido al alza de los precios de la gasolina. El comité que fija las tasas de interés está dividido y el mes pasado registró la mayor cantidad de votos disidentes en más de tres décadas.
Jerome Powell, tras años de ataques personales por parte del presidente republicano y una investigación legal sin precedentes del Departamento de Justicia, planea permanecer en la junta de la institución incluso después de que termine su mandato como presidente, lo que podría crear un centro de poder competidor.
WARSH ENFRENTA CONDICIONES ECONÓMICAS DIFÍCILES
La Reserva Federal aún lidia con cómo responder al aumento del 50% en los precios de la gasolina por la guerra con Irán. El incremento ha impulsado la inflación, que alcanzó 3.8% en abril.
El Congreso ha encargado a la Fed mantener los precios estables, lo que busca hacer elevando su tasa de corto plazo para encarecer el endeudamiento y el gasto, enfriando el crecimiento y la inflación.
Por lo general, la Reserva Federal pasa por alto aumentos temporales de precios que provienen de interrupciones de suministro, como el corte de petróleo por la guerra a través del estrecho de Ormuz, porque esos precios normalmente se estabilizan —o incluso vuelven a bajar— una vez que se restablece el suministro.




