Aunque en gran parte del mundo se encendieron las alarmas por un brote de hantavirus, la Organización Mundial de la Salud (OMS) fue clara al indicar que este virus no tiene, de momento, potencial para causar una pandemia.
“Quiero ser inequívoca al respecto: esto no es el SARS-CoV-2. Esto no es el inicio de una pandemia como la COVID-19. Se trata de un brote que estamos observando en un barco”, aclaró Maria van Kerkhove, directora de prevención y preparación de epidemias y pandemias de la OMS.
La experta afirmó que este brote “no es COVID, esto no es influenza; se propaga de una manera muy, muy diferente”, agregó.
Lo anterior se da en el marco de un brote: más de dos decenas de pasajeros de al menos 12 países abandonaron un crucero afectado por un mortal brote de hantavirus desde abril, sin que se hiciera un seguimiento de contactos y casi dos semanas después de que murió una persona a bordo.
Las autoridades sanitarias de al menos cuatro continentes están ahora localizando y, en algunos casos, monitoreando a los pasajeros que se bajaron del barco el 24 de abril, e intentando dar con otras personas que pudieran haber estado en contacto con ellos.
Los expertos dicen que el riesgo para la población general se considera bajo porque el hantavirus —que suele propagarse por la inhalación de excrementos de roedores contaminados— no se transmite fácilmente entre personas.
El Ministerio de Salud de Holanda informó el jueves que una auxiliar de vuelo de un avión al que subió brevemente una pasajera del crucero infectada en Sudáfrica estaba mostrando síntomas de hantavirus y sería sometida a pruebas en una sala de aislamiento en un hospital de Ámsterdam. La pasajera del crucero, también una mujer holandesa, estaba demasiado enferma para volar y fue bajada del avión en Johannesburgo, donde murió.
Con información de AP



