En la presentación de su nueva ‘Estrategia Nacional de Control de Drogas’, el gobierno de Donald Trump pidió a México fortalecer el combate a células criminales dedicadas al trasiego de narcóticos.
En el documento exhibido este lunes 4 de mayo se acusa que los grupos del narcotráfico “operan con un nivel de impunidad en partes de México que desafían directamente la soberanía del Estado, empleando violencia extrema para controlar los corredores del tráfico lucrativo hacia EU".
Aunque se trata de un plan de combate global al trasiego de drogas, el nombre de México se replica en diferentes páginas, y pide que el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum reduzca y “elimine la capacidad de los cárteles para amenazar el territorio, la seguridad y la protección de Estados Unidos a través de sus estructuras de mando y control extraterritoriales”.
El planteamiento del gobierno estadounidense plantea el fortalecimiento de “una cooperación sólida, sostenida y medible” entre los departamentos de Estado, Justicia y Guerra y el gobierno de México con la intención de identificar, atacar y desmantelar al narco.
“Esto incluye fortalecer la coordinación entre Estados Unidos y México contra las amenazas transnacionales mediante programas de fortalecimiento de capacidades para funcionarios del sector de la justicia y de las fuerzas del orden mexicanas, intercambio de inteligencia, seguridad fronteriza y apoyo a operaciones conjuntas”, detalla el documento.
Sin embargo, advirtió, la colaboración y asistencia que pueda proporcionar al gobierno de Sheinbaum están condicionadas “por resultados tangibles, incluyendo la adopción de medidas apropiadas para arrestar, enjuiciar y extraditar a los líderes de las organizaciones terroristas extranjeras y desmantelar los laboratorios de drogas sintéticas”, se detalla.
Finalmente, adelantó que la estrategia busca endurecer las sanciones contra quienes faciliten la producción y tráfico de drogas.
“El gobierno de Estados Unidos impondrá sanciones económicas significativas a cualquier entidad comercial, ya sea extranjera o nacional, que no proteja su cadena de suministro contra la explotación por parte de las organizaciones criminales transnacionales”, explica.




