La presidenta Claudia Sheinbaum hizo un llamado a los estudiantes a evitar cualquier tipo de trampa en los procesos de evaluación, luego de la polémica generada por los exámenes de admisión de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) que se realizaron en línea y que derivaron en cuestionamientos por la aparición de puntajes perfectos y el incremento en los aciertos mínimos requeridos para obtener un lugar.
Durante su conferencia mañanera, la mandataria consideró que corresponde a la propia universidad, en ejercicio de su autonomía, determinar cómo responder ante los retos que plantea el uso de nuevas tecnologías, incluida la inteligencia artificial.
“Es una decisión autónoma, ellos toman la decisión de cómo hacer el examen, como punto de vista no es una falla de las autoridades universitarias o de quienes aplicaron el examen sino de no tomar en cuenta todo el desarrollo tecnológico que existe ahora con la inteligencia artificial y ellos tendrán que definir cómo resuelven esta situación”, señaló.
Ante la posibilidad de que estudiantes recurran a herramientas de inteligencia artificial para obtener ventajas durante una evaluación, Sheinbaum fue enfática en su llamado: “no se haga ningún tipo de trampa”.
La presidenta recordó que, anteriormente, los docentes dejaban tareas para realizar en casa, pero el avance de la inteligencia artificial ha dificultado determinar si un trabajo fue elaborado por los propios estudiantes o con ayuda de estas herramientas.
“Dejabamos tareas hechas en casa”, recordó, al explicar que esta situación ha llevado a algunas instituciones a replantear sus métodos de evaluación y recurrir nuevamente a exámenes orales, pruebas presenciales u otros mecanismos que permitan comprobar los conocimientos de los alumnos.
Sheinbaum también señaló que algunas escuelas y universidades que habían incorporado ampliamente herramientas tecnológicas en sus procesos de enseñanza han comenzado a recuperar métodos tradicionales, como la escritura manual y el uso de libros impresos, ante el riesgo de un uso excesivo o inadecuado de la inteligencia artificial por parte de los estudiantes.
La mandataria consideró que el reto consiste en encontrar un equilibrio y adaptarse a los cambios tecnológicos, al tiempo que se establecen mecanismos que permitan aprovechar las herramientas de inteligencia artificial sin que estas sean utilizadas para evadir el aprendizaje o cometer irregularidades en las evaluaciones.



