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Diócesis de Cuernavaca alerta por falsos sacerdotes que operan en iglesias de Morelos

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Misa.Los casos se han reportado en otros estados como Puebla, Baja California y Estado de México
(Cuartoscuro)

La Diócesis de Cuernavaca emitió una alerta urgente a la comunidad católica tras detectar la operación de al menos 14 falsos sacerdotes que actúan de manera itinerante en diversos municipios de Morelos, principalmente en Cuautla y Coatlán del Río.

El vicario de la Catedral de Cuernavaca, Tomás Toral Nájera, informó que estos individuos realizan actos de culto sin validez eclesiástica, aprovechándose de la buena fe de los fieles.

“Hay personas que emergen y luego desaparecen; fluctúan en número, pero actualmente tenemos registro de unas 14 personas identificadas”, señaló la autoridad religiosa.


La situación en Morelos no es aislada. En lo que va de 2026, se ha reportado un repunte nacional de usurpación de funciones clericales:

  • Puebla: La Arquidiócesis de Puebla alertó en abril sobre un grupo en Atlixco que incluye a un individuo que se hace pasar por obispo, llegando incluso a tomar control indebido de templos locales para realizar bautizos y matrimonios inválidos.
  • Guanajuato: En Celaya e Irapuato, se detectaron sujetos oficiando en cabalgatas y “pseudo-parroquias” como la de Capilla de Alfaro, donde cientos de personas han descubierto que sus documentos sacramentales carecen de valor legal y canónico.
  • Estado de México y Baja California: En Toluca y Tijuana, las autoridades eclesiásticas han presentado denuncias ante la Secretaría de Gobernación, señalando que estos estafadores suelen abordar a familias en estado de vulnerabilidad o durante servicios funerarios.

¿CÓMO IDENTIFICAR A UN FALSO SACERDOTE?

Ante la sofisticación de estos fraudes, la Diócesis recordó que desde 2019 existe un protocolo de identificación. El vicario destacó cuatro señales de alerta para detectar a un “sacerdote pirata”:

  • Falta de territorialidad: No pertenecen a ninguna parroquia oficial ni tienen un territorio asignado por la Diócesis Romana.
  • Servicios “a domicilio” e Internet: Ofrecen sacramentos a través de redes sociales o tarjetas de presentación, operando en jardines, casas particulares o funerarias, lugares donde la Iglesia suele restringir estas celebraciones.
  • Opacidad en su identidad: Se niegan a mostrar su licencia ministerial (una credencial con fotografía y, en casos recientes, código QR) que los acredita como clérigos vigentes.
  • Laxitud en los requisitos: Ofrecen realizar sacramentos (como confirmaciones, que son exclusivas del Obispo) a personas con impedimentos canónicos, como parejas divorciadas sin anulación, bajo la promesa de “facilitar” el trámite a cambio de dinero.

“Son capaces de dar una falsa eucaristía con una mano, mientras con la otra piden dinero”, advirtió la Iglesia a nivel nacional, reiterando que la única forma de garantizar la validez de un sacramento es acudir directamente a las oficinas de las parroquias establecidas.

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