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De oferta de trabajo a otra desaparición: el caso de María Adela Morales enciende alertas en CDMX

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María Adela.La joven fue dada de alta del instituto psiquiátrico el 30 de abril al mediodía sin que sus familiares fueran notificados
(redes)

La historia de María Adela Morales Correa, una arquitecta de 26 años originaria de Chetumal, ha tomado un giro aún más inquietante: tras ser localizada en un hospital psiquiátrico en la Ciudad de México, fue dada de alta sin aviso a su familia y, desde entonces, volvió a desaparecer.

El caso se remonta a enero, cuando la joven viajó a la capital del país tras recibir una oferta de trabajo. De acuerdo con sus familiares, la propuesta habría sido hecha por una mujer identificada como Georgina Reus, también conocida como Andrea Hernández. Durante semanas, María Adela mantuvo comunicación constante con su madre, Cristina Ramírez, hasta que todo cambió.


El último contacto ocurrió el 8 de abril, cuando dejó de responder mensajes y llamadas. La falta de comunicación encendió las alarmas y dio paso a una búsqueda por parte de su familia, que días después recibió información inesperada: la joven se encontraba internada en el Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz.

Según los testimonios, el ingreso habría sido gestionado por personas cercanas a ella bajo el argumento de problemas de salud. Sin embargo, cuando sus padres viajaron a la Ciudad de México para verla, el acceso les fue negado.

El personal del instituto argumentó razones de confidencialidad y presentó un documento en el que supuestamente la joven pedía que no se compartiera información, aunque la familia sostiene que la firma no corresponde a María Adela.

Ante ello, promovieron un amparo que finalmente les permitió tener un breve encuentro con ella. De acuerdo con su madre, la joven estaba desorientada, nerviosa y bajo aparente sedación. Durante ese momento, alcanzó a expresar miedo y aseguró que “le habían pasado cosas”, aunque no pudo hablar con libertad.

Días después, cuando la familia continuaba con trámites legales para acceder a su expediente médico, ocurrió un nuevo hecho que incrementó la incertidumbre: María Adela fue dada de alta del instituto el 30 de abril al mediodía sin que sus familiares fueran notificados.

“Lo único que queremos es que regrese a casa. Desconocemos su paradero”, expresó una de sus familiares.

Desde entonces, no hay información sobre su ubicación. La familia acusa irregularidades en el proceso, incluyendo el acceso que tuvieron dos mujeres desconocidas al hospital —quienes presuntamente la acompañaban en la ciudad— y señala omisiones por parte de la Fiscalía Especializada en Desaparición de Personas de la Ciudad de México.

Actualmente, mantienen activa la denuncia y continúan con acciones legales para esclarecer lo ocurrido: desde las condiciones de su internamiento, la autenticidad de los documentos presentados, hasta quién autorizó su salida y dónde se encuentra ahora.

El caso sigue abierto, sin respuestas claras y con una misma pregunta que crece con el paso de los días: ¿qué pasó con María Adela Morales Correa?

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