Internacional

Ven una “latinoamericanización” política en EU tras victoria de perfiles progresistas

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Perfiles progresistas en EU.El arribo de políticos que ‘se salen del molde’ histórico en EU dan cuenta de una nueva narrativa que representa la pluralidad de esa nación, opinan analistas

La avalancha demócrata que derivó en una contundente derrota de Donald Trump y los republicanos en las elecciones de medio término del pasado martes 3 de noviembre, trajo consigo una estela de perfiles que ‘se salen del molde’ y, a decir de expertos, reconfiguran el panorama político de Estados Unidos.

Las múltiples victorias del Partido Demócrata no sólo le hicieron recuperar el control de la Cámara de Representantes y el Senado —desde donde se prevé una férrea oposición a las iniciativas de Trump— sino que los resultados positivos en las urnas estuvieron encabezados por perfiles emanados de grupos minoritarios.

Hablamos de las victorias de Keisha Lance, que se convertirá en la primera mujer de raza negra en gobernar Georgia; de Gina Hinojosa, quien será la primera gobernadora hispana en Texas; del cantante hispano Bobby Pulido, quien será representante; de Chris Pappas, el primer hombre abiertamente gay que ocupará un escaño; de Abdul El-Sayed, que será el primer senador musulmán; así como de Deb Haaland, que hará historia al ser la primera mujer nativa estadounidense en alcanzar un cargo, cuando jure como gobernadora de Nuevo México.


Esta oleada de políticos que encabezarán ‘cargos por vez primera’ para sus causas y orígenes, son equiparables a victorias electorales en Latinoamérica, como la victoria de Claudia Sheinbaum, primera presidenta de México, o el arribo de Hugo Aguilar, primer ministro de la Suprema Corte con origen indígena; así como de Evo Morales, primer indígena electo presidente en Bolivia; o Claudia López, la primera alcaldesa lesbiana de Bogotá, en Colombia.

Al menos así lo ve el politólogo Javier Rosiles Salas, quien califica este fenómeno como la “latinoamericanización de Estados Unidos”.

En entrevista con Nación321 apunta que “siempre había una distinción entre la democracia de Estados Unidos, que era un referente a nivel internacional, y se hacía una diferencia con las democracias América Latina”.


Destaca que con estas victorias se vislumbra “un cambio sustancial y es esta idea de que, grupos que antes de ninguna manera se esperaría que pudieran obtener cargos importantes, ahora lo están haciendo”.

El también académico de la Universidad de la Ciénega del Estado de Michoacán (UCEMICH) destaca que “Estados Unidos se enfrenta finalmente a la realidad que tiene y esta realidad es que es un país compuesto por muchas naciones que confluyen de diferentes países”.

Dice que las victorias de estos ‘nuevos perfiles’ retratan la multiculturalidad de ese país: “ahora ya se empieza a aceptar esta pluralidad que por momentos parecía esconderse, particularmente en la política”.

Esta visión es compartida por el analista y consultor político Fernando Dworak, quien señala que estas victorias electorales pintan “una nueva forma de concebir la política, mucho más plural en Estados Unidos”.

PLURALIDAD CELEBRADA QUE DEBE SER REVISADA

Señala que el arribo de estas voces es una buena noticia porque habla de “una forma de ver la política más liberal frente a una política más conservadora, en donde se pensaba ver el poder como un privilegio exclusivo de blancos, que se pensaba (como un derecho) para la supremacía racial, e incluso trataban de bloquear ese tipo de pluralidad”.

Añade que “estamos viendo que los demócratas están tratando de cambiar sus paradigmas de visión y crecimiento de poder”.

Aunque la noticia es alentadora para la heterogeneidad de la democracia en Estados Unidos, Javier Rosiles destaca que no se puede dejar de poner bajo lupa el desempeño del poder por parte de estos nombres.

“Habrá que ver también cómo se desempeñan, porque a veces se tiende a idealizar que a lo mejor pudiera ser mejor gobernante un hispano”, sin embargo, advierte, “habrá que esperar y ojalá tengan unos buenos buenos resultados”.

Finalmente, agrega que la integración política de estos perfiles obligará “a mirar la democracia estadounidense de una manera diferente a como la veníamos estudiando años atrás”.

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