El senador brasileño Flávio Bolsonaro habría abandonado Brasil rumbo a Estados Unidos pese a una orden judicial que le exigía entregar sus pasaportes y le prohibía salir del país, de acuerdo con información de Reuters y reportes de medios brasileños.
Colaboradores del excandidato presidencial confirmaron su presunta salida al diario Folha de S. Paulo, mientras fuentes estadounidenses citadas por Reuters señalaron que el avión en el que viajaba se dirigía a territorio norteamericano.
El juez Alexandre de Moraes, del Supremo Tribunal Federal (STF), había concedido al legislador un plazo de 24 horas para entregar sus documentos, en el marco de una investigación por presunto lavado de dinero relacionado con apuestas digitales y sus vínculos con el abogado Willer Tomaz.
Según fuentes de la Policía Federal brasileña citadas por La Nación, al vencer el plazo se cancelaron los pasaportes ordinario y diplomático de Bolsonaro. El senador también cuenta con un documento italiano.
La posible salida del político generó versiones de que habría viajado por tierra a Argentina para abordar un avión privado con destino a Miami. El sitio Infobae difundió esa posibilidad, mientras que el diario O Globo reportó que la Policía Federal brasileña verificó que Bolsonaro no pasó por ningún punto de control migratorio del país. Por su parte, La Nación informó que una aeronave de la empresa Baires Fly aterrizó en Puerto Iguazú y tenía previsto volar a Opa Locka, Florida, pero no despegó porque faltaba uno de los cuatro pasajeros.
Las autoridades argentinas negaron tener constancia de su ingreso. La Dirección Nacional de Migraciones informó que revisó la documentación del avión y su tripulación, y precisó que “Finalmente, se constató que la documentación de la empresa se encuentra en regla y no se presentó ningún plan de vuelo que incluya a la familia Bolsonaro”. En tanto, el portavoz presidencial, Adrián Ravier, aseguró que Bolsonaro “no ha pedido asilo”.
Antes de que venciera el plazo judicial, el senador había rechazado públicamente la posibilidad de abandonar Brasil. En declaraciones difundidas por su equipo, afirmó: “Mi lugar está al lado del pueblo brasileño, enfrentando los desafíos del país”. Sin embargo, según Folha de S. Paulo, personas de su entorno terminaron confirmando su presunta salida, después de que durante varias horas no se lograra establecer contacto con él ni precisar su paradero.
La investigación encabezada por De Moraes busca esclarecer una presunta trama de blanqueo de capitales mediante apuestas en línea, en la que Bolsonaro habría estado implicado a través de su relación con Tomaz. El magistrado también había señalado como indicio de riesgo de fuga las declaraciones de Eduardo Bolsonaro, hermano del senador y residente en Estados Unidos, quien sugirió que Flávio también debía trasladarse a ese país.
Tras perder las elecciones frente a Luiz Inácio Lula da Silva, Flávio Bolsonaro había anunciado inicialmente que emprendería acciones legales para impugnar los resultados, pero posteriormente manifestó que actuaría como líder de la oposición. Su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, cumple una condena de 27 años de prisión por planear un golpe de Estado tras su derrota electoral de 2022, según el texto de Folha de S. Paulo.
