La Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) proclamó el 19 de diciembre como el Día Internacional de Reconocimiento a las Mujeres Buscadoras de Personas Desaparecidas.
La fecha será dedicada para visibilizar la lucha de madres, esposas, hijas, hermanas y otras mujeres que participan en la búsqueda de personas cuyo paradero se desconoce. La iniciativa fue presentada por la República Árabe Siria ante la Asamblea General.
En la resolución, la ONU reconoce la fortaleza y el liderazgo de las mujeres que, individual o colectivamente, dedican parte de sus vidas a buscar personas desaparecidas, así como sus aportaciones a la verdad, la justicia y la memoria histórica.
“Reconociendo la fortaleza, las voces, la capacidad de acción y el liderazgo de las mujeres que, colectiva e individualmente, se dedican a la búsqueda de personas desaparecidas, y valorando sus contribuciones fundamentales a la verdad, la justicia y la memoria histórica”, señala el documento.
La ONU también reconoce que detrás de cada desaparición existe una experiencia humana que provoca un sufrimiento profundo entre las familias, especialmente por la incertidumbre de desconocer el destino y paradero de sus seres queridos o, en su caso, dónde se encuentran sus restos.
“Cada caso de una persona desaparecida constituye una experiencia humana única que inflige un sufrimiento profundo e indescriptible a las personas afectadas, incluida la falta de certeza sobre el destino y paradero de sus seres queridos”, advierte la resolución.
¿POR QUÉ LA ONU DECIDIÓ RECONOCER A LAS MUJERES BUSCADORAS?
El organismo internacional advierte que el problema de las desapariciones tiene consecuencias que van mucho más allá de las propias víctimas. Las familias y comunidades, particularmente mujeres y niños, pueden enfrentar afectaciones sociales, de salud, educativas, económicas, legales y de seguridad física.
La ONU señala que esta situación suele traducirse en trauma psicológico, exclusión social, extorsión, estigmatización y un aumento de la pobreza o las carencias económicas. Además, reconoce que la tarea de buscar personas desaparecidas tiene un impacto desproporcionado sobre las mujeres.
La ONU menciona expresamente a las madres, esposas, hijas, hermanas y otras integrantes de las familias que buscan a sus seres queridos y considera que reconocer su esfuerzo y lucha representa apenas una parte del reconocimiento del daño que han sufrido.




