El 19 de agosto de 2026, la representación mexicana ante la Organización de los Estados Americanos (OEA) se abstuvo de respaldar la convocatoria a una reunión urgente de cancilleres para analizar posibles sanciones frente a la crisis política y electoral de Nicaragua.
La propuesta fue aprobada con 29 votos a favor con uno en contra de Brasil y la abstención de México, luego de que el gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo avanzara en cambios que afectan la celebración y competencia de procesos electorales.
Al justificar el voto, Alejandro Encinas, representante permanente de México ante la OEA, sostuvo que el país mantiene su preocupación por la democracia y los derechos humanos, pero rechazó colocar el conflicto nicaragüense en el terreno de la seguridad regional.
“México ha votado en abstención, ya que considera que la situación interna de Nicaragua no constituye una amenaza a la paz o a la seguridad hemisférica”, afirmó.
Encinas advirtió que la reunión sobre Nicaragua podría abrir la puerta a acciones que excedieran las facultades de la organización y sostuvo que México busca privilegiar el diálogo y las soluciones diplomáticas.
Aunque una abstención constituye en sí misma una posición diplomática, la decisión pone sobre la mesa una práctica que México ha utilizado durante distintas crisis internacionales desde 2019: no acompañar una resolución crítica, pero tampoco votar directamente en contra de ella.
En Nación321 hacemos un recuento de algunos de los principales casos en los que México se ha abstenido.
ENERO DE 2019: MÉXICO SE ABSTIENE DE DESCONOCER A MADURO
Uno de los primeros grandes cambios de política exterior del gobierno de Andrés Manuel López Obrador ocurrió apenas unas semanas después de asumir la Presidencia.
El 10 de enero de 2019, el Consejo Permanente de la OEA discutió una resolución para “no reconocer la legitimidad” del nuevo periodo presidencial de Nicolás Maduro, surgido de las elecciones venezolanas de mayo de 2018.
La resolución fue aprobada con 19 votos a favor, seis en contra, ocho abstenciones y una ausencia. México estuvo entre los países que se abstuvieron.
La representante alterna mexicana, Mariana Olivera, explicó que México buscaba mantenerse como interlocutor y evitar profundizar el aislamiento de Caracas.
“México se ofrece como un puente de comunicación”, sostuvo entonces, al señalar que la apuesta mexicana sería por la diplomacia y el establecimiento de un diálogo entre los actores venezolanos.
México aseguró que abstenerse no implicaba ignorar la crisis.
“Esto de ninguna manera debe ser interpretado como una falta de interés de México en el tema”, sostuvo la delegación mexicana, que manifestó preocupación por la situación de los derechos humanos.
AGOSTO DE 2019: OTRA ABSTENCIÓN POR DERECHOS HUMANOS EN VENEZUELA
Meses después, México volvió a apartarse de la mayoría en otra resolución relacionada con Venezuela.
El 28 de agosto de 2019, la OEA aprobó un texto que condenaba las “violaciones graves y sistemáticas de los derechos humanos” en ese país, entonces a cargo del depuesto Nicolás Maduro, entre ellas tortura, detenciones arbitrarias, ejecuciones extrajudiciales y desapariciones forzadas.
La resolución recibió 21 votos a favor, tres en contra, siete abstenciones y tres ausencias. México volvió a abstenerse.
El documento exigía además una investigación independiente y reclamaba acceso para la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
La postura mexicana mantuvo la línea justificada meses antes, la preocupación por las violaciones de derechos humanos, pero resistencia a participar en mecanismos que el gobierno consideraba orientados al aislamiento político del régimen venezolano.
JUNIO DE 2021: MÉXICO SE ABSTIENE ANTE ARRESTOS DE OPOSITORES EN NICARAGUA
Nicaragua se convirtió en otro de los casos más representativos.
El 15 de junio de 2021, el Consejo Permanente de la OEA discutió una resolución que condenaba la detención, acoso y restricciones impuestas contra precandidatos presidenciales y dirigentes opositores antes de las elecciones de noviembre.
La propuesta obtuvo 26 votos a favor: México, Argentina, Honduras, Belice y Dominica se abstuvieron.
México y Argentina emitieron un comunicado conjunto en el que reconocieron que los arrestos eran preocupantes e incluso calificaron como inadmisible la persecución política... Pero rechazaron la manera en que la OEA pretendía intervenir.
“No estamos de acuerdo con los países que [...] dejan de lado el principio de no intervención en asuntos internos”, señalaron.
También cuestionaron la “pretensión de imponer pautas desde afuera o de prejuzgar indebidamente el desarrollo de procesos electorales”.
La posición resultó particularmente polémica porque para entonces, el régimen de Daniel Ortega detuvo a un total de 13 prominentes líderes y figuras opositoras, entre ellas, varios aspirantes presidenciales.
NOVIEMBRE DE 2021: OTRA ABSTENCIÓN TRAS LAS ELECCIONES DE ORTEGA
Cinco meses después, México volvió a abstenerse.
El 7 de noviembre de 2021, Nicaragua celebró elecciones con importantes dirigentes opositores encarcelados o fuera de la competencia.
El 12 de noviembre, la Asamblea General de la OEA aprobó una resolución que declaró que esos comicios “no fueron libres, justos ni transparentes” y carecían de legitimidad democrática.
México se abstuvo nuevamente.
La entonces representante mexicana ante la OEA, Luz Elena Baños, reconoció públicamente las preocupaciones por la libertad de expresión y participación política.
“México reitera su firme compromiso con los derechos humanos, así como con los procesos electorales plenos, pilares indispensables de cualquier democracia”, afirmó.
Sin embargo, la representación mexicana argumentó que la OEA no debía asumir atribuciones para determinar por sí misma la legitimidad de gobiernos y defendió nuevamente la negociación diplomática.
Pocos días después, el 19 de noviembre de 2021, Nicaragua notificó formalmente su decisión de abandonar la OEA, proceso que terminó de concretarse dos años más tarde, en 2023.
ABRIL DE 2022: MÉXICO CONDENA A RUSIA, PERO SE ABSTIENE DE EXCLUIRLO
La política mexicana volvió a generar debate no sólo dentro de la OEA, sino que llegó a las Naciones Unidas, tras la invasión rusa de Ucrania.
México había votado el 2 de marzo de 2022 a favor de la resolución de la Asamblea General de Naciones Unidas que condenó la agresión rusa contra Ucrania.
Sin embargo, el 7 de abril, cuando la ONU sometió a votación la suspensión de Rusia del Consejo de Derechos Humanos, México se abstuvo.
La propuesta surgió después de conocerse denuncias sobre asesinatos de civiles y otras posibles violaciones graves del derecho internacional en Ucrania.
La suspensión fue aprobada con 93 votos a favor, 24 en contra y 58 abstenciones. México explicó que su abstención no significaba respaldar a Moscú.
“México ha sido claro y contundente al condenar la invasión de Rusia sobre Ucrania”, señaló el entonces representante permanente mexicano ante la Organización de las Naciones Unidas, Juan Ramón de la Fuente.
Pero defendió que la rendición de cuentas debía realizarse mediante investigaciones y tribunales internacionales y no mediante la exclusión del país de los organismos multilaterales.
“Las estructuras multilaterales se fortalecen mediante la inclusión, no a través de la exclusión. Excluir, suspender, no es la solución”, argumentó México.
DICIEMBRE DE 2022: MÉXICO SE ABSTIENE DE EXPULSAR A IRÁN DE COMISIÓN SOBRE LA MUJER
El 14 de diciembre de 2022, el Consejo Económico y Social de Naciones Unidas votó para expulsar a Irán de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer, principal organismo de la ONU dedicado a promover la igualdad de género.
La discusión ocurrió después de meses de protestas desencadenadas por la muerte de Mahsa Amini, de 22 años, quien había sido detenida por la llamada Policía de la Moral iraní.
La resolución acusó al gobierno iraní de reprimir sistemáticamente los derechos de mujeres y niñas y de utilizar fuerza excesiva contra manifestantes.
La expulsión fue aprobada con 29 votos a favor, ocho en contra y 16 abstenciones. México estuvo entre las abstenciones.
El argumento mexicano volvió a ser similar al utilizado meses antes con Rusia, excluir a un Estado de un organismo internacional, sostuvo, podía dificultar el diálogo y la cooperación.
México consideró que retirar a un Estado miembro de un foro multilateral no contribuía al diálogo ni a la cooperación internacional, aunque manifestó preocupación por las violaciones a los derechos de las mujeres iraníes.




