Una mujer de Idaho que aseguró que sus gemelos de 18 meses fallecieron el año pasado después de ser vacunados enfrenta cargos de asesinato relacionado con los decesos, informaron las autoridades.
Un jurado investigador presentó el pasado 29 de junio dos cargos de asesinato en primer grado, después de que presuntamente asfixió a sus gemelos en mayo de 2025, según los registros judiciales y un comunicado del Departamento de Policía de Payette.
Durante una aparición el año pasado en un programa de internet producido por Children’s Health Defense —un grupo antivacunas fundado por el secretario de Salud y Servicios Humanos, Robert F. Kennedy Jr.—, Shaw aseguró que sus gemelos fallecieron después de recibir vacunas.
Kennedy no ha estado vinculado al grupo desde diciembre de 2024, cuando renunció formalmente como presidente para incorporarse al gobierno del presidente Donald Trump.
Shaw, de 23 años, fue arrestada el martes pasado por agentes de policía de Boise y compareció para la lectura de cargos dos días más tarde. Se le fijó una fianza de dos millones de dólares y permanece detenida. Podría enfrentar cadena perpetua o incluso la pena de muerte en caso de ser condenada o si se declara culpable de asesinato con agravantes. Su próxima comparecencia está programada para el 14 de julio.
Un abogado que representa a Shaw no respondió de momento a una solicitud de comentarios. El Departamento de Policía de Payette y la oficina del fiscal del condado de Payette se negaron a comentar el lunes.
Durante su aparición en el programa de Children’s Health Defense, Shaw relató que encontró a los gemelos muertos en su habitación días después de que recibieron vacunas contra la influenza y otras enfermedades.
“Los vacunaron al mismo tiempo, dos enfermeras al mismo tiempo”, relató Shaw. “Y se enfermaron”.
Expertos médicos afirman que las vacunas infantiles en cuestión contra la hepatitis A, influenza y DTaP— son seguras y eficaces para su uso pediátrico y varios grupos médicos las recomiendan.
Shaw también figura como demandante en una denuncia federal interpuesta por Children’s Health Defense y otros grupos en contra de la Academia Estadounidense de Pediatría (AAP por sus iniciales en inglés).
La denuncia, presentada en enero ante un tribunal federal en Washington, acusa a la Academia Estadounidense de Pediatría de crimen organizado por su “papel central en una empresa que ha defraudado a las familias estadounidenses sobre la seguridad del programa de vacunación infantil durante varias décadas”.
La querella describe a Shaw como una madre “cuyos hijos murieron después de recibir vacunaciones de rutina administradas en conformidad con las conforme a las directrices de la AAP”.
La Academia Estadounidense de Pediatría ha pedido al tribunal que desestime la demanda, asegurando en un documento judicial presentado en abril que se trata del “más reciente mensaje en una campaña dirigida” contra la academia y su “uso de evidencia respaldada por la ciencia en la política de vacunación”.
Pediatras y otros expertos sonaron las alarmas en enero pasado cuando funcionarios federales de salud realizaron cambios a gran escala en las directrices de vacunaciones infantiles, eliminando varias recomendaciones universales.
Kennedy, quien ayudó a encabezar el movimiento antivacunas durante años, manifestó que los cambios alinean mejor a Estados Unidos con países pares “al tiempo que fortalecen la transparencia y el consentimiento informado”.
Un juez federal bloqueó los cambios en marzo pasado y señaló que Kennedy probablemente violó procedimientos federales al reformar una comisión asesora de vacunación.
La orden del juez, sin embargo, no es la última palabra; los bloqueos son temporales, a la espera de un juicio o de una decisión de sentencia sumaria.



