Es conocida la polémica que un periodista provocó al poner en boca de Carlos Monsiváis intrigosas declaraciones sobre AMLO; el reportero no ha podido comprobar (no halla el cassette, dice) que el finado cronista le dijo eso en una entrevista de 1999.
El autor es Edmundo Cázarez. Lleva décadas dedicado a eso de las entrevistas. Yo mismo me lo topé en alguna redacción cuando iba a promover sus contenidos. Nada inusual o malo hay en ello. Pero me acordé de él hace poco, por otra entrevista previa al Monsigate.
Manuel Buendía cumpliría 100 años en 2026. No sabemos si habría llegado a tal edad porque unas balas lo mataron en Insurgentes el 30 de mayo de 1984, en la plenitud como el columnista más leído de México. Quien fue a la cárcel por ese homicidio —ni más ni menos que el entonces titular de la Dirección Federal de Seguridad, José Antonio Zorrilla— nunca ha aceptado tal cargo.
Cázarez ha contado que fue amigo de Javier Coello Trejo, abogado y exfuncionario policiaco del anterior régimen fallecido el mes pasado. Semanas antes de morir, según el hoy polémico entrevistador, fue con grabadora en mano a hablar con un ya convaleciente Coello Trejo.
¿Qué le dijo quien en los años 80 trabajara en la Procuraduría General de la República a Edmundo? “Manuel Bartlett, autor intelectual del asesinato de Manuel Buendía”, tituló El Universal, que agregó: “Javier Coello Trejo reveló la verdad tras el crimen”. Un notón.
El 24 de mayo de 2026 la nota fue reproducida, entre otros, por el diario AM de León, el más importante de Guanajuato. La distribuyó la Agencia El Universal y está firmada por Edmundo Cázarez C./El Universal. Ese mismo día se dio a conocer la muerte de Coello Trejo.
Es decir, semanas antes del escándalo Monsiváis-AMLO, Cázarez tuvo otra “gran” entrevista. En ella se acusaba a un político en activo –a sus 90 años Manuel Bartlett goza de pública agenda que incluye ir a presentaciones de libros o viajes al extranjero– de un conocido crimen.
Que a semanas de morir Coello Trejo le haya permitido a Cázarez que lo grabara denunciando a Bartlett, un obradorista de primer nivel, como autor intelectual del asesinato periodístico que conmocionó a México, constituye sin duda una bomba periodística.
Porque no es cosa de diario publicar que un extitular de Gobernación, que además estaba en el gabinete hasta septiembre de 2024, es un asesino. Menos si quien lo declara se llamaba a sí mismo “el fiscal de hierro” y fue un influyente abogado cuyo despacho sigue muy activo.
De hecho, se trataría de algo que el propio Coello Trejo decidió no incluir en sus reveladoras memorias*, publicadas en 2021, y en donde se refiere varias veces al caso Buendía. Ahí, lo más que dice sobre ese asesinato es esto: “Quiero dejar una reflexión, yo estoy seguro de que José Antonio Zorrilla Pérez no mató a Buendía, pero debo reconocerle su lealtad y hombría para quien haya sido el autor intelectual de ese crimen. Imagino quién, pero como es mi costumbre, a cada hecho o a cada imputación, una prueba, y yo no la tengo”.
¿Cayó Manuel Buendía abatido por órdenes de Bartlett? Esa pregunta lleva 42 años circulando en la política porque Zorrilla era su protegido, y por el poderosísimo secretario de Gobernación que fue.
Acaso Coello Trejo quiso, al final de su vida, aportar una pista sin mostrar prueba. ¿Porque sí dijo eso, no? ¿Ese cassette o esa grabación digital sí existe, no, Edmundo Cázarez?
*El fiscal de hierro (Planeta).