Colombia ya tiene presidente electo después de que el Consejo Nacional Electoral (CNE) declaró oficialmente este miércoles 24 de junio a Abelardo de la Espriella como ganador de la elección presidencial, luego de concluir el escrutinio nacional que confirmó los resultados de la segunda vuelta.
El abogado y candidato del movimiento Defensores de la Patria obtuvo 12 millones 960 mil 166 votos, frente a los 12 millones 708 mil 312 sufragios alcanzados por el aspirante oficialista Iván Cepeda, una diferencia superior a los 251 mil votos.
La declaratoria pone fin a varios días de incertidumbre política, marcados por las reclamaciones impulsadas por el Pacto Histórico, que había denunciado presuntas irregularidades en el preconteo.
Sin embargo, el proceso de escrutinio coincidió en 99.9% con los resultados preliminares y finalmente el movimiento de Iván Cepeda desistió de las más de 57 mil reclamaciones anunciadas.
Con ello, el CNE formalizó la elección y dio paso a la expedición de las credenciales que acreditan a De la Espriella como presidente para el periodo 2026-2030.
Tras conocerse el resultado oficial, Cepeda reconoció la victoria de su adversario y anunció que ejercerá la oposición desde el Senado, curul que le corresponde por el Estatuto de la Oposición.
Por su parte, el presidente saliente, Gustavo Petro, había anticipado que esperaría la conclusión del escrutinio antes de pronunciarse sobre el resultado definitivo.
La llegada de De la Espriella a la Casa de Nariño representa un giro en la política colombiana. El abogado, quien construyó su campaña con un discurso de mano dura contra el crimen organizado y los grupos armados, prometió reforzar la presión militar, combatir al narcotráfico y poner fin a la política de diálogos de paz impulsada por el gobierno de Gustavo Petro.
Además, se presentó como una figura ajena a los partidos tradicionales, imagen que le permitió consolidar una base electoral suficiente para imponerse en la segunda vuelta.
Con la elección ya validada, la atención se centra ahora en la integración de su gabinete, el proceso de empalme con la administración saliente y la agenda legislativa que impulsará una vez que asuma la presidencia de Colombia el próximo 7 de agosto.




