La Secretaría de Salud denunció que una empresa privada obtuvo contratos por aproximadamente mil 700 millones de pesos entre 2022 y 2023 para distribuir medicamentos y administrar farmacias dentro de hospitales públicos del Estado de México, mediante un esquema que habría generado sobrecostos superiores al 50% o 60% por pieza.
Durante la conferencia mañanera de la presidenta Claudia Sheinbaum, de este martes 20 de octubre, el subsecretario de Salud, Eduardo Clark, informó que la compañía se encuentra bajo investigación, por lo que evitó revelar su identidad, aunque precisó que los contratos pueden consultarse en las plataformas de transparencia.
“Muy, muy dañinos para el Estado mexicano, en sobrecostos impresionantes en la distribución”, calificó el funcionario.
Clark detalló que tan solo en 2023 se destinaron 872 millones de pesos a un contrato que no se limitaba al traslado de medicamentos, sino que también entregaba a la compañía la operación de las farmacias de hospitales públicos.
“Era un contrato que subrogaba, básicamente privatizaba, no sólo la distribución, pero también las farmacias de los hospitales en el Estado de México. Imagínense que las farmacias, en vez de ser operadas por enfermeras, enfermeros, personal de farmacia, químicos, eran operadas por una empresa, básicamente como si tuviéramos una farmacia privada dentro de un hospital público”, señaló.
De acuerdo con el subsecretario, tras modificar el esquema de contratación mediante nuevas licitaciones y subastas, el costo anual del servicio disminuyó 32 por ciento, mientras que la cantidad de medicamentos distribuidos mensualmente aumentó entre 30% y 40% .
Al considerar tanto la reducción del gasto como el incremento en el volumen de distribución, estimó que el sobreprecio de los contratos anteriores podría ser todavía mayor.
“El impacto en realidad por pieza puede ser un sobrecosto de más de 50, 60%, si consideramos no sólo el costo del contrato”, sostuvo.
El funcionario explicó que el Gobierno busca sustituir otros contratos de distribución para que estas actividades sean asumidas directamente por la red pública de salud.
“No puedo decir el nombre de la empresa concretamente porque está bajo investigación, pero la van a poder encontrar ustedes en la plataforma de transparencia, porque los contratos son públicos”, indicó.
Clark aseguró que la contratación directa con fabricantes y el uso de subastas inversas han permitido reducir los precios de medicamentos e insumos médicos, lo que también ha afectado los ingresos de proveedores que anteriormente recibían contratos de mayor valor.



