En el Día del Maestro, celebrado en México cada 15 de mayo, reconocemos la labor docente en la formación y educación del país. La fecha se conmemora oficialmente desde 1918, establecida por el presidente Venustiano Carranza para valorar la dedicación de los educadores.
Hoy en día, existen en México dos millones 19 mil 632 personas docentes en 255 mil 589 escuelas, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), los cuales se enfrentan a una misión muy importante en el país, más allá de la educación, encaran una barrera educacional estructural, normativa y didáctica que limitan el acceso, la permanencia y el aprendizaje de los estudiantes.
En un informe, la Secretaria de Educación reveló que de cada 100 niñas y niños que entran a primaria, ocho no terminan y sólo 88 se registran en la secundaria.
De esos, 70 ingresan a la media superior pero sólo terminan 45, y acceden a una licenciatura únicamente 34: al final nada más 24 terminan sus estudios.
Ante esta situación surge la Nueva Escuela Mexicana (NEM), el modelo de enseñanza que deja atrás la memorización, las clases rígidas y las evaluaciones centradas únicamente en calificaciones para dar paso a una estrategia educativa que busca formar estudiantes con pensamiento crítico, compromiso social y una relación más cercana con su comunidad.
Pero detrás del nuevo modelo hay una figura que carga con gran parte de la responsabilidad del cambio: las maestras y los maestros. En este contexto en Nación321 entrevistamos a Maricarmen Flores, maestra de nivel preescolar de Puebla, quien relata el papel como docente en este nuevo modelo educativo.

¿QUÉ ES LA NUEVA ESCUELA MEXICANA?
La Nueva Escuela Mexicana surgió tras la Reforma Educativa de 2019 a los artículos 3, 31 y 73 de la Constitución por el expresidente, Andrés Manuel López Obrador, con el objetivo de replantear el modelo educativo nacional.
El programa busca construir una educación “integral, inclusiva, pluricultural, colaborativa y equitativa” para niñas, niños y adolescentes durante toda su trayectoria formativa de los 0 a los 23 años.
La propuesta rompe con la idea tradicional de que la educación consiste únicamente en acumular conocimientos y competir por mejores calificaciones. Según la NEM, ese modelo fomentó el individualismo y dejó de lado el desarrollo colectivo y socioemocional de los estudiantes.
Ahora, el enfoque pretende conectar el aprendizaje con la vida cotidiana, la comunidad y las problemáticas reales que enfrentan las y los estudiantes.
En entrevista con la maestra Maricarmen Flores, relata los retos y cambios que ha traído la implementación de la NEM, asegura que el nuevo modelo es “más revolucionario” porque busca una educación integral, basada en proyectos con mayor participación de la comunidad y de los padres de familia.
La NEM plantea que el docente ya no sea solamente quien transmite conocimientos frente a un grupo, sino un guía capaz de adaptar la enseñanza a la realidad de cada estudiante, construir proyectos comunitarios y formar ciudadanos con valores sociales y humanos.

EL NUEVO PERFIL DEL ESTUDIANTE MEXICANO
La NEM busca formar estudiantes que no sólo aprendan matemáticas, ciencias o español, sino que también desarrollen pensamiento crítico, conciencia social y habilidades para convivir con otras personas.
La docente Maricarmen, quien trabaja en nivel preescolar desde 2014, explicó que uno de los cambios más importantes, es la transformación de los libros de texto y la manera de enseñar, pues ahora las materias ya no se trabajan de forma separada, sino de manera conjunta para preparar a los alumnos a resolver situaciones de la vida cotidiana.
El perfil de egreso del estudiante de educación básica establece que las y los alumnos deben ser capaces de:
• Analizar críticamente su realidad familiar, escolar y social.
• Participar en procesos de diálogo y trabajo cooperativo.
• Respetar la diversidad cultural, lingüística y social.
• Resolver problemas vinculados con su entorno.
• Utilizar herramientas digitales de manera ética.
• Construir proyectos personales y colectivos.
Además, el modelo coloca énfasis en temas como igualdad de género, inclusión, interculturalidad, vida saludable, lectura, artes y cuidado del medio ambiente.
El objetivo de que las materias sean implementadas de esta forma, explica Maricarmen, es hacer a los estudiantes más razonables y estar preparados para la vida: “Que sean capaces de resolver cualquier situación cotidiana”.

DEL SALÓN RÍGIDO AL APRENDIZAJE EN COMUNIDAD
El nuevo modelo considera que el aprendizaje no ocurre únicamente dentro del aula, sino también en la familia, el barrio y el entorno social, se busca que exista colaboración constante para fortalecer el aprendizaje desde la vida cotidiana.
Por ello, la escuela ahora debe trabajar de manera conjunta con madres, padres, tutores y organizaciones sociales para fortalecer el aprendizaje de las y los estudiantes.
La enseñanza también dejó de enfocarse exclusivamente en contenidos teóricos. La NEM impulsa el llamado “aprendizaje situado”, donde docentes y alumnos trabajan problemas reales relacionados con su contexto social.
Esto significa que las clases pueden partir de temas cercanos a la comunidad, como contaminación, violencia, alimentación, pérdida de lenguas indígenas o desigualdad social, para desarrollar proyectos, reflexiones y propuestas de solución.
La maestra Maricarmen destacó que el principal reto del nuevo modelo educativo es la participación de los padres de familia. Señaló que la NEM depende mucho del trabajo en comunidad, pero actualmente muchas familias tienen menos tiempo o compromiso para involucrarse en la educación de sus hijos, ya sea por cuestiones laborales o por el impacto del uso excesivo de dispositivos y redes sociales.

EL PAPEL DEL NUEVO MAESTRO
La transformación educativa también modificó profundamente el papel de las y los docentes.
En el modelo anterior, gran parte del trabajo docente estaba centrado en seguir programas rígidos y cumplir metas académicas homogéneas para todos los estudiantes. Ahora, la NEM reconoce la autonomía profesional de los maestros para adaptar contenidos, metodologías y evaluaciones según las necesidades de cada grupo.
“La autonomía docente se entiende como un ejercicio crítico que practican las maestras y maestros durante los procesos educativos”, señala el material de apoyo para docentes de educación básica de la NEM.
El nuevo sistema considera que los profesores son quienes mejor conocen el contexto de sus estudiantes y, por ello, tienen libertad para decidir cómo enseñar, qué problemáticas abordar y qué herramientas utilizar dentro y fuera del aula.
De manera objetiva, Maricarmen relató que ha observado cada vez más a niños que llegan a las aulas “viciados” a las pantallas desde edades tempranas, situación que incluso afecta su atención y convivencia. Ante ello, explicó que los docentes han tenido que crear estrategias propias y talleres con padres de familia para concientizar sobre los daños del abuso de dispositivos electrónicos.

EL DOCENTE YA NO SÓLO ENSEÑA MATERIAS
Con la Nueva Escuela Mexicana, el maestro también asume un papel formador en lo emocional, social y ético.
Los documentos oficiales para docentes de la NEM señalan que el ejemplo del docente es fundamental para transmitir valores y generar cambios en la conciencia y comportamiento del alumnado.
Además, se busca que el profesor:
• Genere experiencias de aprendizaje conectadas con la realidad del estudiante.
• Promueva la reflexión crítica y el diálogo.
• Impulse soluciones a problemas comunitarios.
• Fomente ambientes inclusivos y libres de violencia.
• Desarrolle evaluaciones formativas y no punitivas.
La evaluación también cambió. Ahora ya no debe funcionar como un mecanismo para castigar o etiquetar estudiantes, sino como una herramienta para identificar fortalezas, debilidades y procesos de mejora.

LA NUEVA EDUCACIÓN CON UN ENFOQUE HUMANISTA
La NEM sostiene que la educación debe formar ciudadanos capaces de convivir, dialogar y participar en la transformación social.
Por eso, el modelo impulsa valores como solidaridad, justicia, honestidad, igualdad, respeto a los derechos humanos y cultura de paz.
También busca combatir prácticas discriminatorias dentro de las escuelas y fomentar la inclusión de estudiantes en condiciones vulnerables.
En este contexto, las maestras y maestros son considerados figuras clave para lograr la transformación educativa y social que propone el nuevo sistema.
Maricarmen resaltó que en preescolar los niños suelen mostrar empatía y apertura hacia temas como la inclusión y el respeto a la diversidad, relató un ejemplo de una alumna suya con una condición especial donde fomentó con sus demás compañeros el cuidado y la concientización de personas vulnerables en la sociedad.
La meta, según los documentos la NEM, es reconocer a las y los docentes como “agentes fundamentales del proceso educativo”, fortaleciendo su desarrollo profesional, autonomía y vocación de servicio.
Finalmente, la docente hizo un llamado a reconocer el trabajo de los maestros en México, al considerar que, junto con las familias, son una pieza clave para generar un cambio real en la educación del país.
“Una felicitación a todos los docentes, creo que somos, después de los médicos, de los fuertes de batalla en este país. Sí, podemos hacer un cambio, solamente tenemos que tener el compromiso por parte de todos”.




