CHILPANCHINGO, Gro.- El Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan denunció que la comunidad indígena Me’phaa de San Pedro Huitzapula, municipio de Atlixtac, en la Montaña Alta de Guerrero, enfrenta desde hace 17 días una escalada de violencia atribuida a más de 300 civiles armados que se autodenominan policías comunitarios.
De acuerdo con la publicación difundida en redes sociales por la organización, las agresiones incluyen balaceras y lanzamiento de bombas desde los cerros que rodean la población, situación que mantiene en zozobra a las familias indígenas.
La noche del 13 de mayo, alrededor de 80 mujeres buscaron refugio en la comisaría municipal junto con 32 menores de edad, entre ellos, 17 niñas y 15 niños, quienes permanecieron resguardados por temor a los ataques.
Tlachinollan refiere que habitantes les relataron que las explosiones ocurren de manera constante y que en un solo día pueden registrarse hasta 20 detonaciones.
La mañana de este jueves 14 de mayo continuaron los estallidos y disparos a unos 500 metros de la comunidad, refiere.
Ante ello, aproximadamente 600 pobladores emitieron un comunicado dirigido a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, en el que solicitaron refuerzos de seguridad y denunciaron la presencia de integrantes del grupo criminal ‘Los Ardillos’ en distintas localidades de la región.
En el pronunciamiento, los habitantes señalaron que desde el pasado 27 de abril viven bajo asedio armado, con reportes de personas asesinadas, viviendas incendiadas y familias desplazadas, como recientemente sucedió en comunidades de Chilapa.
También responsabilizaron a integrantes de la policía comunitaria de San Juan Escalerilla, así como a las autoridades estatales y federales, de cualquier daño que pueda sufrir la población.
Testimonios difundidos por Tlachinollan refieren que existen personas heridas por arma de fuego y que las mujeres, niñas y niños permanecen sin dormir en la comisaría municipal por el temor a que hombres armados ingresen al pueblo.
Los pobladores denunciaron además que elementos del Ejército pertenecientes a la Base de Operaciones Interinstitucionales realizan recorridos en la zona, pero aseguran que no han intervenido para detener las agresiones, pese a que los ataques ocurren a la vista de las fuerzas de seguridad.
La organización agregó que el bloqueo y la violencia han provocado escasez de alimentos, suspensión de clases desde el pasado 11 de mayo y la interrupción del servicio de transporte, mientras que las familias sobreviven consumiendo solo una comida al día.
Según el reporte, el pasado 12 de mayo se intensificaron las agresiones con explosiones y el incendio de al menos cuatro viviendas en la periferia de San Pedro Huitzapula, y los habitantes afectados sostuvieron que los agresores cuentan con armamento de alto poder y equipo táctico.




