La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, fue incluida nuevamente en el listado de las 100 personas más influyentes del mundo de la revista Time, dentro de la categoría de líderes, donde comparte espacio con figuras internacionales como el Papa León XIV, Donald Trump, Xi Jinping, Marco Rubio, Mark Carney y Benjamin Netanyahu.
Se trata de la segunda ocasión en que la mandataria aparece en este ranking. En esta edición, su perfil fue elaborado por el periodista británico Ioan Grillo, quien destaca que Sheinbaum inició su primer año completo en el cargo “bajo presión de todos lados”, en referencia a las tensiones con Estados Unidos, el crecimiento del crimen organizado y el contexto migratorio.
De acuerdo con la publicación, la jefa del Ejecutivo ha respondido a este entorno con una estrategia que combina firmeza y diplomacia. Time subraya que su administración ha intensificado acciones contra el crimen organizado, incluyendo operativos contra laboratorios clandestinos y el traslado de líderes criminales a custodia estadounidense, además de mencionar el operativo en el que fue abatido Nemesio Oseguera Cervantes, ‘El Mencho’.
Asimismo, resalta que Sheinbaum ha defendido la soberanía mexicana con un discurso mesurado, evitando confrontaciones directas en el ámbito internacional, lo que —según la revista— ha contribuido a consolidarla como una de las líderes más populares de la región.
El perfil también hace referencia a las expectativas iniciales de sus críticos, quienes anticipaban que su liderazgo quedaría opacado por su antecesor, Andrés Manuel López Obrador. Sin embargo, su desempeño ha sido valorado como una combinación de pragmatismo y manejo político en un contexto complejo.
No obstante, la publicación advierte que persisten desafíos estructurales para su gobierno, como el bajo crecimiento económico, los niveles de violencia y la crisis de desapariciones en el país, lo que plantea el reto de convertir este inicio en un legado duradero.
Time señala que la selección de las 100 personas más influyentes no responde a una sola métrica, sino a la identificación de quienes moldean las principales historias a nivel global, a partir de consultas con editores, reporteros y fuentes en distintas regiones del mundo.



