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Dictan primera sentencia condenatoria contra una mujer por violencia de género en Querétaro

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Sentencia.Pese a la sentencia judicial, la mujer agresora no ingresará a prisión
(Shutterstock)

En Querétaro se dictó la primera sentencia condenatoria por violencia de género, donde la agresión fue de una mujer a otra.

Esta sentencia del Tribunal de Enjuiciamiento del Poder Judicial sienta un hecho sin precedente en Querétaro.

Los hechos ocurrieron entre abril de 2024 y mayo de 2025 en el municipio de Jalpan de Serra, en la Sierra Gorda queretana.


Se sabe que la víctima, identificada como Gloria, fue objeto de violencia de género por parte de una mujer identificada como Verónica ‘N’.

Gloria habría sido victima de expresiones denigrantes, hostigamiento, cuestionamientos sobre una agresión sexual previa que sufrió y conductas para vulnerar su dignidad, que le provocaron daño psicológico.

Dichas agresiones habrían sido realizadas por Verónica en diferentes espacios públicos de Jalpan de Serra, en contra de la víctima.


El caso fue impulsado y acompañado legalmente por la organización feminista ADAX Digitales de Querétaro.

Según lo denunció la abogada y activista Mayra Dávila Alvarado, fundadora de la colectiva feminista ADAX Digitales, las expresiones de Verónica hacia la víctima estuvieron relacionadas con una agresión sexual que Gloria había sufrido previamente por parte del esposo de la mujer agresora.

El pasado sábado 24 de octubre de 2026, Verónica “N”. fue declarada culpable del delito de violencia de género cometido contra Gloria.

Fue la primera sentencia condenatoria por violencia de género dictada contra una mujer en el estado de Querétaro.

La jueza del caso, consideró que cuestionar a la víctima sobre una agresión sexual pasada, constituyó un acto intimidatorio y denigrante.

“La jueza lo que dijo es que una persona que te cuestiona sobre una agresión sexual pasada, evidentemente genera actos intimadotorios y denigrantes en contra de la víctima”, explicó la activista Mayra Dávila Alvarado.

Por esa razón, el Tribunal de Enjuiciamiento del Poder Judicial de Querétaro, le impuso a la agresora una condena de dos años y cuatro meses de prisión.

Además, la autoridad le impuso a la sentenciada la suspensión de sus derechos políticos y civiles, una multa de 33 mil pesos y el pago de la reparación integral del daño a favor de la víctima.

Pero, pese a la sentencia judicial, la mujer agresora no ingresará a prisión.

Se supo que la sentenciada obtuvo el beneficio de conmutación de la pena de prisión, mediante el pago de la reparación integral y la multa, aunque el fallo condenatorio permanece firme.

La abogada Mayra Dávila, dijo que este beneficio para la imputada se relaciona con que la sentencia no excedió los cuatro años de prisión.

Consideró que la posibilidad de conmutar la pena no significa que la sentenciada haya sido declarada inocente ni que se haya anulado el fallo condenatorio.

Dijo que si Verónica “N” incurre nuevamente en agresiones contra la víctima, podrían iniciarse nuevas acciones legales.

La representante de la organización ADAX Digitales, señaló que en este caso donde una mujer agredió a otra, el proceso evidenció deficiencias legales y de perspectiva de género que demeritan a las víctimas ante las autoridades.

Informó que por ello, buscarán a los diputados locales de Querétaro para corregir las trabas jurídicas como la “reiteración” del hecho de violencia.

“En Querétaro el tipo penal de violencia de género requiere reiteración, algo que no pasa en ningún otro estado. O sea, es absurdo. La violencia de género dice que afecte de manera psicológica, física, patrimonial, sexual, etcétera. Entonces nuestro tipo penal tiene la necesidad de la repetición. Es absurdo (decir) oye, ve a que te golpeen otra vez porque si no, no aplica violencia de género”, declaró Mayra Dávila.

La abogada agregó que durante el proceso penal se intentó desacreditar a la víctima.

Mencionó que la víctima no buscó el conflicto, ya que ella venía de ser agredida sexualmente por el esposo de Verónica “N”, por lo que el caso refleja una violencia extrema con una segunda perpetradora.

“La violencia entre las mujeres tendríamos que estar más unidas y que nos falta muchísima deconstrucción también a nosotras mismas. Necesitábamos llevar esta sentencia y es un mensaje para todas las mujeres queretanas de que la violencia entre nosotras tiene que parar”, señaló la activista.

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