La Zona Arqueológica de Chichén Itzá reabrió en punto de las 8:00 horas de este lunes 1 de junio luego de permanecer con accesos bloqueados desde el pasado 19 de mayo, como parte del conflicto entre artesanos, vendedores y autoridades federales y estatales por la reorganización de espacios comerciales dentro del sitio.
A través de un comunicado conjunto, el Gobierno de México, la Secretaría de Cultura federal, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), el Gobierno de Yucatán y el Ayuntamiento de Tinum informaron que la reapertura fue posible tras los acuerdos alcanzados con las y los artesanos que desarrollan actividades comerciales en la zona arqueológica.
Las autoridades señalaron que la reapertura forma parte de una estrategia integral de ordenamiento orientada a fortalecer la actividad turística, mejorar la experiencia de las y los visitantes y generar condiciones adecuadas para el desarrollo económico de las comunidades vinculadas al sitio arqueológico.
Asimismo, se informó que el acceso al público será exclusivamente a través del Centro de Atención a Visitantes (CATVI) y no por el viejo parador turístico, como exigían los artesanos durante el tiempo de la protesta.
CONFLICTO POR REORGANIZACIÓN COMERCIAL
El conflicto en Chichén Itzá surgió por desacuerdos entre artesanas y artesanos, el INAH y el Gobierno de Yucatán respecto a la reorganización de espacios de venta dentro y fuera del perímetro arqueológico, particularmente en torno a la integración de comerciantes al CATVI.
Los vendedores señalaron afectaciones a sus espacios tradicionales de trabajo y manifestaron inconformidad con el proceso de reubicación impulsado por las autoridades, mientras que el INAH sostuvo que el reordenamiento era necesario para proteger el patrimonio arqueológico y mantener el control del flujo turístico dentro de un monumento federal.
La propuesta oficial contemplaba ajustes en la distribución de espacios con base en censos y mapas de ubicación previamente registrados, además del respeto temporal a algunos sitios actualmente ocupados durante el periodo de transición. Sin embargo, la falta de acuerdos derivó en bloqueos y cierres parciales que afectaron la actividad turística en el sitio.
Aunque la reapertura estaba prevista inicialmente para el pasado 25 de mayo, las negociaciones realizadas entre autoridades estatales, federales, artesanos y guías turísticos no lograron concretar acuerdos en ese momento. Fue hasta este fin de semana cuando las mesas de diálogo permitieron destrabar el conflicto y restablecer el acceso al principal sitio arqueológico de Yucatán.
Yucatán y el INAH reiteraron su compromiso con la preservación del patrimonio cultural y con el impulso de una actividad turística ordenada, sustentable e incluyente, además de señalar que continuarán las mesas de coordinación para dar seguimiento a los acuerdos alcanzados.



