La calificadora S&P Global Ratings encendió las alertas sobre las finanzas de Estado de Sinaloa al colocar su calificación crediticia ‘mxA’ en revisión especial negativa, en medio de la controversia que rodea al gobernador Rubén Rocha Moya tras acusaciones en Estados Unidos por presuntos vínculos con el narcotráfico.
La decisión llega luego de que un tribunal estadounidense y la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York dieran a conocer señalamientos contra el mandatario estatal.
De acuerdo con la calificadora, estos hechos podrían complicar el acceso del estado a financiamiento, particularmente con la banca comercial, en un contexto donde su liquidez ya era considerada “menos que adecuada”.
La agencia advirtió que el entorno financiero de Sinaloa podría volverse más desafiante si se materializan restricciones en el crédito, lo que representaría un riesgo adicional para cubrir sus obligaciones de corto plazo.
Al cierre de 2025, la deuda total de Sinaloa ascendía a 7 mil 182 millones de pesos, con una proporción relevante de compromisos de corto plazo. Esta estructura ha obligado al estado a recurrir constantemente a líneas de crédito con instituciones como BBVA México, Banco Santander México y Banorte.
S&P Global Ratings prevé resolver la revisión en un plazo de hasta 90 días. En ese periodo evaluará si las condiciones financieras del estado se deterioran, lo que podría derivar en una baja de calificación.
La agencia no descartó ajustes en uno o varios niveles si observa un impacto negativo en la liquidez, el desempeño presupuestal o la gestión financiera. Por ahora, el caso abre un nuevo frente de presión para Sinaloa, al combinar riesgos políticos, legales y financieros que podrían afectar su relación con inversionistas y bancos.




