Una cadena de mensajes con amenazas de posibles ataques armados en planteles de nivel medio superior en Oaxaca ha encendido la alerta entre autoridades, estudiantes y padres de familia.
La situación, que ya suma al menos cuatro escuelas con pintas detectadas en sus instalaciones, ha derivado en la suspensión de clases y la activación de protocolos de seguridad en la entidad.
El caso más reciente se registró en el plantel Pueblo Nuevo del Colegio de Bachilleres del Estado de Oaxaca (COBAO), donde fue localizado un mensaje en los sanitarios que advertía sobre una supuesta agresión armada y pedía explícitamente no asistir a clases el próximo 24 de abril. La situación generó preocupación inmediata dentro de la comunidad escolar.
Lejos de tratarse de un hecho aislado, este tipo de mensajes ha aparecido en al menos otras tres instituciones educativas, lo que confirma un patrón que mantiene en alerta a las autoridades.
En todos los casos, las pintas han sido colocadas en baños o espacios comunes, con contenido similar que hace referencia a posibles hechos violentos.
Uno de los antecedentes ocurrió el pasado 21 de abril en el CBTis 26 de San Felipe del Agua, donde un mensaje con características similares fue hallado en el baño de hombres. En respuesta, se suspendieron las actividades escolares y se implementaron medidas preventivas, incluyendo la revisión de mochilas del alumnado.
A estos hechos se suman reportes en el CECyTE de Santa María Atzompa y en la preparatoria número 2 de la UABJO, donde también se detectaron advertencias escritas con contenido alarmante.
En conjunto, son cuatro las escuelas que han presentado estas pintas, situación que ha incrementado la incertidumbre entre la población estudiantil.
De acuerdo con información oficial, el modus operandi coincide en todos los casos: mensajes anónimos que buscan generar temor mediante referencias a ataques armados.
Ante ello, las autoridades estatales han señalado que podría tratarse de una campaña para provocar miedo, aunque no se descarta ninguna línea de investigación.
Mientras tanto, los efectos ya son visibles. La suspensión de clases, la presencia policiaca en planteles y la preocupación generalizada reflejan el impacto de estas amenazas, que obligan a reforzar la vigilancia y los protocolos de seguridad en las escuelas de Oaxaca.



