En un operativo de la lucha contra la corrupción institucional y el control de los centros penitenciarios, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) de Morelos logró la detención de cinco custodios del Centro de Reinserción Social (CRS) Varonil de Atlacholoaya. Los elementos fueron sorprendidos intentando ingresar un importante cargamento de 110 chips telefónicos, equipos de comunicación, armas blancas y sustancias ilícitas.

Esta acción se suma a la serie de operativos interinstitucionales que la administración estatal, encabezada por la gobernadora Margarita González Saravia, ha intensificado para erradicar el autogobierno y las prácticas ilegales que durante años han operado bajo el amparo de autoridades penitenciarias.
La detención ocurrió este 14 de abril de 2026, durante un protocolo de revisión sorpresivo aplicado a todo el personal que ingresaba a laborar en el turno matutino. Gracias a las labores previa de inteligencia operativa y el uso de videovigilancia estratégica, se logró identificar conductas sospechosas en un grupo de seguridad interna.

Los detenidos fueron identificados como: Aldo Jocsan ‘N’, Jesús ‘N’, Camilo ‘N’, Miguel Ángel ‘N’ y Juan Jesús ‘N’.
De acuerdo con el reporte oficial, al inspeccionar sus pertenencias se encontraron objetos que son pilares de la economía criminal dentro de las cárceles. Lo asegurado incluye:
• Tecnología para la extorsión: Cuatro equipos de telefonía y 110 chips de diversas compañías, listos para ser distribuidos entre la población penitenciaria.
• Narcóticos: Aproximadamente 1.024 kilogramos de una sustancia con características de la droga conocida como “cristal”.
• Armas y artículos prohibidos: Tres cuchillos tácticos, cargadores, un kit de reparación para celulares y dos botellas de bebidas alcohólicas.
El gobierno estatal ha dejado claro que el combate a este delito de alto impacto comienza “limpiando la casa”. La presencia de 110 chips telefónicos sugiere un intento de abastecer una red de extorsión telefónica que operaría desde el interior de las celdas, una de las problemáticas más persistentes que el actual gobierno busca desmantelar.
Para garantizar la legalidad y transparencia del operativo, se contó con el acompañamiento de la Dirección de Asuntos Internos de la SSPC y representantes de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Morelos (CDHEM). Esto busca asegurar que la depuración de los cuerpos de seguridad se realice bajo estricto apego a derecho, evitando vicios procesales que permitan la liberación de los implicados.
Los cinco custodios, junto con el material probatorio, fueron puestos a disposición de la Fiscalía de Investigación de Delitos de Alto Impacto (FIDAI) y de la Fiscalía General de la República (FGR) en Cuernavaca. Las autoridades ministeriales determinarán si los detenidos forman parte de una estructura criminal más amplia dedicada al trasiego de objetos prohibidos y la gestión de rentas ilícitas dentro del penal.
La administración estatal ha señalado que los operativos de revisión en los cinco Centros de Reinserción Social de Morelos serán permanentes y aleatorios. El objetivo es claro: recuperar el control total de los penales, eliminar los privilegios comprados y garantizar que los centros de reclusión dejen de ser “oficinas” para el crimen organizado.
Este golpe a la red de corrupción interna en Atlacholoaya envía un mensaje contundente a los servidores públicos: la complicidad con el delito se pagará con la cárcel. La dignificación de las instituciones policiales en Morelos pasa, necesariamente, por la depuración de aquellos elementos que han traicionado la confianza ciudadana.
Estas acciones responden a la Estrategia Nacional contra la Extorsión y a la nueva Ley General para Prevenir, Investigar y Sancionar los Delitos en Materia de Extorsión, vigente desde el 29 de noviembre de 2025.
En 2025 y principios de 2026, las autoridades de seguridad en Morelos, incluyendo la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y la Guardia Nacional, han intensificado los operativos en los Centros de Reinserción Social (CERESO), logrando la incautación de un número significativo de teléfonos celulares y drogas, principalmente enfocados en desarticular la extorsión desde el penal de Atlacholoaya y la cárcel distrital de Cuautla.
Puntos destcaracados de las incautaciones:
• Atlacholoaya (abril 2026): Cinco custodios fueron asegurados por intentar ingresar 4 teléfonos celulares, 110 chips, más de 1 kg de cristal, cuchillos y bebidas alcohólicas.
• Atlacholoaya (febrero 2025): Se decomisaron más de 570 dosis de drogas (cocaína, marihuana, cristal) y equipos de telefonía móvil. Otro operativo anterior en el mismo año reportó el decomiso de 62 celulares.
• Cuautla (mayo 2025): Se incautaron 125 celulares y 2.5 kg de marihuana.
• Jojutla (marzo 2025): Operativos en el penal de Jojutla resultaron en el decomiso de drogas y celulares.



