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Kevin, el joven con cáncer terminal que logró reencontrarse con sus padres deportados antes de morir

Muere Kevin González, el joven con cáncer que se reencontró con sus padres en México tras ser deportados de EE.UU.
Kevin González.El joven de 18 años, diagnosticado con cáncer de colon, falleció en Durango horas después de abrazar a sus padres quienes permanecieron detenidos tras intentar cruzar la frontera para verlo
(Especial.)

La historia de Kevin González, un joven de 18 años diagnosticado con cáncer de colon metastásico en etapa IV, terminó este domingo 10 de mayo después de cumplir su última voluntad, reencontrarse con sus padres tras semanas separadas por el sistema migratorio de Estados Unidos.

Kevin, ciudadano estadounidense y residente de Chicago, fue diagnosticado a inicios de 2026 con una agresiva forma de cáncer que rápidamente se extendió a sus pulmones y estómago.

Conforme avanzó la enfermedad, los médicos notificaron a la familia que el tratamiento ya no estaba funcionando y recomendaron cuidados paliativos debido al deterioro irreversible de su salud. En los documentos los especialistas señalaron que “lamentablemente no se esperaba que Kevin sobreviviera mucho tiempo”.


Mientras Kevin permanecía bajo el cuidado de su hermano Jovany Ramírez en Chicago, sus padres, Isidoro González Avilés y Norma Anabel Ramírez Amaya, vivían en México luego de haber sido deportados años atrás.

Al conocer el estado terminal de su hijo, ambos intentaron obtener permisos humanitarios y visas para ingresar legalmente a Estados Unidos y acompañarlo en sus últimos días, pero las solicitudes fueron rechazadas por las autoridades migratorias estadounidenses debido a antecedentes de entradas ilegales previas al país.

Ante la negativa, la pareja decidió cruzar la frontera por cuenta propia en un intento desesperado por ver a Kevin antes de su fallecimiento. El 14 de abril fueron detenidos cerca de Douglas por agentes migratorios y trasladados a un centro de detención del ICE en Arizona, donde permanecieron encerrados durante 25 días.


Durante ese periodo, Kevin comenzó a hacer público su caso desde México. El joven viajó desde Chicago hacia Durango, donde esperaba reencontrarse con sus padres en la casa de su abuela materna. Su salud empeoró rápidamente, dejó de responder a tratamientos, tenía dificultades para comer y beber agua y apenas podía hablar.

El caso comenzó a llamar la atención de medios de comunicación, activistas y legisladores. Médicos que atendían a Kevin enviaron cartas a las autoridades estadounidenses solicitando la liberación humanitaria de sus padres para que pudieran reunirse con él en México.

La situación llegó a una corte federal en Tucson. Ahí, Isidoro González Avilés compareció ante un juez que debía decidir si enfrentaría cargos penales por reingreso ilegal o sería deportado de inmediato a México. Durante la audiencia, el padre de Kevin pidió entre lágrimas ser enviado cuanto antes para alcanzar a despedirse de su hijo.

Finalmente, el juez autorizó una deportación acelerada con carácter urgente. El sábado 9 de mayo, Isidoro y Norma Anabel cruzaron la frontera por la garita de Nogales, Sonora y emprendieron un viaje de más de 16 horas por carretera desde Hermosillo hasta Durango.

El reencuentro ocurrió alrededor de las 15:30 horas en casa de la abuela materna de Kevin. Después de semanas de incertidumbre, detención y trámites migratorios fallidos, el joven pudo abrazar nuevamente a sus padres en sus últimas horas de vida.

Menos de 24 horas después, Kevin González falleció la tarde del domingo 10 de mayo rodeado de su familia.

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