Seguridad

Sinsabores y discordia bilateral: cuando EU participó en operativos de seguridad en México

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Agentes extranjeros.Autoridades estadounidenses no han sido ajenas a la colaboración binacional con México, aunque sus incursiones no siempre dejaron buen sabor de boca

La madrugada del 18 de abril, un convoy oficial que había participado en un operativo para desmantelar laboratorios clandestinos en Chihuahua derrapó y cayó al vacío.

El incidente —en una carretera entre el municipio de Morelos y la comunidad de Guachochi— cobró la vida de dos oficiales de la Agencia Estatal de Investigación (AEI), así como la de dos agentes estadounidenses, presuntamente de la Agencia Central de Inteligencia (CIA).

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Sheinbaum. (Daniel Augusto)

El caso generó preocupación en el gobierno federal debido a la presencia de extranjeros en el operativo, sin que existiera de por medio notificación previa a las autoridades federales.


Ante los hechos, la propia presidenta Claudia Sheinbaum señaló que la situación podría representar una vulneración a la soberanía nacional, pues viola la Constitución y el artículo 71 de la Ley de Seguridad Nacional, que prohíben explícitamente que agentes extranjeros participen en detenciones, operativos de campo o usen uniformes policiales en territorio nacional.

Ambas delimitan el actuar de oficiales internacionales, limitándolos a labores de enlace e intercambio de información, con previa autorización de la Cancillería.

En este marco vale la pena recordar algunas otras ocasiones en las que agentes de Estados Unidos han tenido intervenciones en operativos en nuestro país; algunas de ellas han contado con el permiso de autoridades mexicanas, mientras que otras han sido públicamente desconocidas.

OPERATIVO ‘RÁPIDO Y FURIOSO’

La famosa operación ‘Rápido y Furioso’ fue un punto clave durante el sexenio del panista Felipe Calderón en su “guerra contra el narco”.

Aunque las negociaciones iniciaron en 2007 entre Calderón y el entonces presidente de EU, George Bush, fue hasta el 2009 que se lanzó la operación ‘Rápido y Furioso’, con un presupuesto millonario aprobado por el Congreso norteamericano.

La operación fue lanzada por la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF, por sus siglas en inglés) y consistía en el ingreso de miles de armas a México para venderlas a presuntos miembros del crimen y traficantes, sin embargo, todas ellas contarían con un chip para ser rastreadas y darles seguimiento, permitiendo así llegar a los narcotraficantes mexicanos.

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Operativo. (José Betanzos Zárate )

Dicho plan facilitó que fueran compradas ilegalmente cerca de 2 mil 500 armas; sin embargo, todo se develó como un fracaso cuando una de ellas asesinó al agente fronterizo Brian Terry, en un tiroteo en Arizona.

Un año después, en febrero de 2011, también fue asesinado el agente de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE), Jaime Zapata, y su compañero, Víctor Ávila, resultó gravemente herido. El ataque ocurrió con las armas infiltradas.

De acuerdo con información de la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO), el Cártel de Sinaloa, dirigido entonces por Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, habría sido el principal beneficiario del operativo fallido.

Aún se desconoce el número exacto de las armas que ingresaron al país, así como las víctimas derivadas de la operación.

Los hechos causaron un desencuentro entre el gobierno de Calderón y el de Barack Obama, quien ya se encontraba en el gobierno.

El presidente mexicano reclamó a Washington sobre la ejecución de la operación e incluso hubo enfrentamientos diplomáticos por la transparencia del operativo.

‘OPERACIÓN PAISANO’

Aunque en México el término ‘Operación Paisano’ se refiere a un programa permanente de apoyo a migrantes, en el contexto de seguridad alude a la estrategia de inteligencia estadounidense que colaboró con las fuerzas federales mexicanas para desmantelar la estructura de Los Chapitos.

El gobierno de EU confirmó, a través de esta estrategia, la participación directa en el intercambio de inteligencia y coordinación técnica que llevó a una doble captura de Ovidio Guzmán, en 2019 y la definitiva en enero del 2023.

La primera andanada contra el hijo del ‘Chapo’ Guzmán fue el pasado 17 de octubre de 2019, un operativo encabezado por el entonces Secretario de Seguridad, Alfonso Durazo, con el objetivo de detener a Ovidio Guzmán, hijo de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, un hecho que se salió de control, pues unas horas después de ser detenido, fue liberado por órdenes del presidente Andrés Manuel López Obrador, para evitar una escalada de violencia en Culiacán.

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AMLO. (Presidencia)

Más adelante, la detención del líder de ‘Los Chapitos’, facción del Cártel de Sinaloa, se dio el 5 de enero de 2023, como resultado de trabajos de reconocimiento, rastreo y vigilancia en áreas de influencia de Ovidio que derivaron en su localización en la comunidad de Jesús María, al norte de Culiacán, Sinaloa.

Días después de la captura de ‘El Ratón’, Patrick J. Lechleitner, director adjunto del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE), celebró la ejecución de esta estrategia para debilitar la estructura del Cártel de Sinaloa.

“La investigación de ‘Los Chapitos’, conocida como ‘Operación Paisano’ ha sido un éxito extraordinario, no sólo llevando al notorio arresto del líder del Cártel de Sinaloa, Joaquín Guzmán Loera, también conocido como ‘El Chapo’, sino también al debilitamiento general del liderazgo del Cártel”, dijo, al afirmar que también habrían tenido parte en la detención de Joaquín Guzmán Loera, en enero de 2016 .

A finales de ese mismo año, 2023, Ovidio fue extraditado a Estados Unidos, donde se declaró culpable de narcotráfico y lavado de dinero.

DETENCIÓN DE ISMAEL ‘EL MAYO’ ZAMBADA

A diferencia de otros operativos, la detención de Ismael ‘El Mayo’ Zambada ocurrió en los límites de México y Estados Unidos.

El 25 de julio de 2024 fue arrestado en El Paso, Texas, el cofundador del Cártel de Sinaloa, junto con Joaquín Guzmán López, hijo de ‘El Chapo’, durante una operación del FBI y la DEA en un aeropuerto privado.

No hubo enfrentamientos ni disparos. La captura del capo histórico, que durante décadas evadió la prisión, generó tensiones diplomáticas y especulación sobre una posible traición al interior de este grupo criminal.

El golpe modificó la dinámica del Cártel de Sinaloa y desató una guerra en Sinaloa, que a la fecha, no ha cesado, entre las facciones de ‘Los Chapitos’ y ‘Los Mayos’.

Pero la situación fue complicada, pues aún no está claro cómo ocurrieron los hechos, a falta de una versión oficial de parte de autoridades estadounidenses, pese a la insistencia del gobierno mexicano.

En la conferencia de prensa matutina del expresidente Andrés Manuel López Obrador que se llevó a cabo el 26 de julio, un día después de la captura del capo, Rosa Icela Rodríguez, la entonces secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana de México, informó que México no participó en la aprehensión.

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Militar. (José Betanzos Zárate )

La funcionaria detalló que México estaba colaborando con el gobierno de Estados Unidos, pero descartó la participación de las autoridades.

Mostró la cronología de los hechos, según se le informó a Secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana de México. “A las 15:30 hrs, se recibe una llamada donde se informó que Ismael ‘El Mayo’ Zambada y Joaquín Guzmán López se encontraban bajo custodia de las autoridades de Estados Unidos.

“A las 15:45 hrs, la Embajada de Estados Unidos comprobó e informó la identidad de ambas personas", dijo.

A casi dos años de esta detención, sigue siendo un misterio lo que en verdad ocurrió ese día, sobre todo por una carta que el propio capo reveló sobre su detención:

“No me entregué y que no vine voluntariamente a Estados Unidos. Tampoco tenía ningún acuerdo con ninguno de los dos gobiernos. Al contrario, fui secuestrado y traído a Estados Unidos por la fuerza y contra mi voluntad”, destacó el narcotraficante en una carta.

El exlíder del Cártel de Sinaloa explicó que Joaquín Guzmán López le pidió que asistiera a una reunión para ayudarle a resolver las diferencias entre el gobernador Rubén Rocha Moya y el ahora asesinado exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa, Héctor Cuén, sobre quién debería dirigir esa institución.

COLABORACIÓN, SIN TRABAJO EN CAMPO

México y Estados Unidos han reconocido en diferentes momentos su colaboración en temas de seguridad, aunque particularmente las autoridades mexicanas han sido enfáticas en que no hay trabajo de campo por parte de agentes internacionales.

Al menos así lo ha dejado claro el Secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch, quien este miércoles 22 de abril insistió en que en la presente administración, no han participado agentes de Estados Unidos u otros países en operaciones de seguridad en territorio mexicano.

Aún cuando hay intercambio de información con las agencias estadounidenses, nunca han participado en una acción del Gabinete de Seguridad federal en campo”, dijo a propósito de la polémica por la situación en el estado fronterizo de Chihuahua.

Sin embargo, las propias agencias de seguridad de Estados Unidos han reconocido el trabajo de cooperación binacional en lo que va de la actual gestión federal en México.

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DEA.

En marzo del año pasado, Kash Patel, director del FBI; así como John Ratcliffe, de la CIA y Tulsi Gabbard, titular de Inteligencia en el gobierno de Estados Unidos, destacaron la estrecha cooperación con la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, en la lucha contra los cárteles y el tráfico de fentanilo.

“Cuando el secretario de Seguridad de México, Omar García Harfuch, jefe de seguridad mexicana, estuvo aquí, no sólo se reunió con Patel, sino con Gabbard y conmigo. Así que hemos estado trabajando en eso, de nuevo, a favor de ambos países”, revelaron.

A la fecha, de acuerdo con información de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), México ha acreditado agentes de seguridad de 14 países, que principalmente operan bajo esquemas de intercambio de información y asistencia técnica, aunque, por ley, tienen estrictamente prohibido participar directamente en operativos de campo.

Según información del diario El Universal, países como Estados Unidos, Alemania, Australia, Chile, China, Colombia, Corea de Sur, Ecuador, El Salvador, Francia, Israel, Italia, Perú y República Dominicana han acreditado estancia legal de agentes de seguridad.

El gobierno estadounidense es el país con mayor presencia de estas agencias, entre las que destacan:

  • DEA (Administración para el Control de Drogas)
  • FBI (Agencia Federal de Investigación)
  • CIA (Agencia Central de Inteligencia)
  • ATF (Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos)
  • CBP (Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza)
  • Servicio Secreto (USSS)

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