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Paros, Ejército, Tlatelolco y corrupción: los episodios que sacudieron al IPN

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IPN.Ayer, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció que buscará “democratizar” la elección del próximo director o directora del Politécnico
(Nación321)

El Instituto Politécnico Nacional (IPN) atraviesa nuevamente un momento de tensión interna.

Ayer, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció que buscará “democratizar” la elección del próximo director o directora del IPN mediante una consulta a la comunidad estudiantil y académica para construir una terna de candidatos, en medio de la polémica que rodea a la actual administración de Arturo Reyes Sandoval.

La mandataria también defendió públicamente al director del Politécnico, a quien calificó como “una eminencia” por su trayectoria científica en la Universidad de Oxford, aunque reconoció que existen investigaciones internas relacionadas con el manejo de recursos dentro de la institución.


El conflicto ocurre justo cuando el IPN se prepara para renovar su dirección en diciembre y mientras crecen las acusaciones por presuntas irregularidades financieras ligadas a la Fundación Politécnico, nuevos mecanismos de captación de recursos y disputas internas por el control administrativo del instituto.

Pero la crisis actual no es un episodio aislado. La historia del Politécnico ha estado marcada por paros, movilizaciones, choques con el gobierno, denuncias de autoritarismo y algunos de los episodios más violentos de la historia política de México. Aquí, en Nación321 te la contamos:

UN INSTITUTO NACIDO DESDE EL PODER... Y EN CONFLICTO CON ÉL

Fundado en 1936 durante el gobierno de Lázaro Cárdenas, el IPN nació como un proyecto educativo para sectores populares y técnicos. Sin embargo, a diferencia de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), nunca obtuvo autonomía plena, lo que históricamente lo dejó ligado a la estructura del Estado y de la Secretaría de Educación Pública.


Esa relación marcó buena parte de sus conflictos posteriores.

Desde los años 40 comenzaron las protestas estudiantiles por presupuesto, reconocimiento académico y condiciones internas, pero el primer gran punto de quiebre llegó en 1956.

1956: CUANDO EL EJÉRCITO ENTRÓ AL POLI

Ese año, estudiantes politécnicos organizaron una huelga de gran escala. La respuesta del gobierno fue contundente: el Ejército ingresó a instalaciones del IPN, particularmente al internado y al Casco de Santo Tomás.

La intervención militar derivó en detenciones y en el desmantelamiento del movimiento estudiantil.

El episodio dejó una marca profunda dentro del Politécnico, porque transformó las protestas estudiantiles en un asunto, aparentemente, de seguridad política para el gobierno mexicano.

EL IPN Y LA MASACRE DE TLATELOLCO: 1968

Doce años después, el Politécnico volvería a colocarse en el centro de uno de los momentos más oscuros del país.

En 1968, estudiantes del IPN participaron activamente en el movimiento estudiantil junto con alumnos de la UNAM y otras instituciones. Las movilizaciones exigían libertades democráticas, el fin de la represión y reformas políticas.

El conflicto culminó el 2 de octubre con la Masacre de Tlatelolco, cuando fuerzas del Estado dispararon contra estudiantes y civiles en la Plaza de las Tres Culturas.

Las cifras oficiales nunca fueron claras, pero distintas investigaciones y testimonios han estimado cientos de muertos y detenidos. El IPN no actuó solo, pero sí era uno de los núcleos más organizados del movimiento.

EL GRAN PARO QUE ‘DERRIBÓ’ A LA DIRECTORA

El conflicto más grande del IPN en tiempos recientes ocurrió en 2014.

Lo que comenzó como inconformidad por modificaciones al reglamento interno y cambios académicos terminó convirtiéndose en un paro masivo en decenas de escuelas.

La presión estudiantil provocó la renuncia de Yoloxóchitl Bustamante Díez y obligó al gobierno federal a abrir mesas de diálogo con estudiantes.

El movimiento también revivió una vieja exigencia: la autonomía del Politécnico. Proclama que a la fecha sigue vigente.

PAROS FEMINISTAS Y VIOLENCIA DE GÉNERO EN EL IPN

Entre 2019 y 2022, el IPN enfrentó otra ola de movilizaciones, ahora encabezadas principalmente por estudiantes que denunciaban acoso sexual, violencia de género y falta de respuesta institucional.

Varias escuelas entraron en paro y colocaron tendederos de denuncia, mientras alumnas acusaban omisiones de autoridades ante casos de hostigamiento y abuso.

Las protestas obligaron a modificar protocolos internos y aumentar la presión pública sobre la institución.

No obstante, este tipo de agresiones no han frenado, uno de los casos más recientes y polémicos, ocurrió en 2026, cuando un estudiante, Diego ‘N’, fue detenido tras ser acusado de modificar con inteligencia artificial imágenes de sus compañeras para crear contenido sexual falso.

La detención del joven reactivó las exigencias de protocolos más sólidos contra la violencia de género y evidenció cómo los conflictos dentro del Politécnico ya no solo pasan por protestas o disputas políticas, sino también por nuevas formas de agresión vinculadas a la tecnología y el entorno digital.

LA CRISIS BAJO EL MANDO DE ARTURO REYES SANDOVAL

La administración de Arturo Reyes Sandoval llegó con una narrativa distinta. Investigador en Oxford y especialista en vacunas, fue presentado como un perfil científico internacional para dirigir el instituto.

Sin embargo, en los últimos meses su gestión quedó atrapada en una nueva crisis.

Sectores estudiantiles y académicos han señalado presunta opacidad en el manejo de recursos de la Fundación Politécnico y de nuevas asociaciones creadas para captar fondos, como “Corazón Guinda y Blanco”.

Además, la propia presidenta Sheinbaum confirmó que la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno investiga posibles irregularidades relacionadas con operaciones financieras dentro del instituto.

Las tensiones ya derivaron en protestas estudiantiles e incluso en la irrupción de manifestantes en instalaciones de Canal Once para exigir la salida del director.

LA DISPUTA POR EL FUTURO DEL IPN

Desde la entrada del Ejército en 1956, pasando por Tlatelolco, el Halconazo, los grandes paros estudiantiles y ahora las acusaciones por presuntas irregularidades financieras, el Politécnico ha mantenido una constante: ser mucho más que una escuela.

Ha sido, durante décadas, uno de los espacios donde se reflejan las tensiones políticas, sociales y educativas del país.

Es por ello que miles de personas están al tanto de ese posible cambio al momento de elegir a quien dirigirá esta histórica institución que hoy desde hace años está: “al servicio de la patria”.

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