La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, cuestionó lo que, desde su perspectiva, es un trato diferenciado en la narrativa pública sobre seguridad, al contrastar las críticas que ha recibido por un operativo antidrogas en su estado, con la situación del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, señalado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos por presuntos nexos con el narco.
Ante medios de comunicación, que la increparon al final del acto oficial por la conmemoración del 5 de mayo, día de la Batalla de Puebla, Maru Campos comparó su situación con la de Rocha Moya, ya que también se encuentra siendo investigada por la presunta participación ilegal de agentes extranjeros en un operativo en hecho en su estado.
“Se habla mal [de mí] por desmantelar un laboratorio, por impedir que la droga llegue a las familias, a nuestras niñas y niños, y al otro [Rocha Moya] se le defiende a capa y espada”, lanzó.
En ese contexto, la gobernadora indicó que el gobierno estatal atenderá los requerimientos de la autoridad federal conforme a los procedimientos legales establecidos.
Y, aunque directamente evitó pronunciarse sobre la licencia solicitada por Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa, Maru Campos lanzó un fuerte comentario:
“Vámonos enterando quién es quién”, indicó.
Vale la pena recordar que autoridades federales investigan la posible participación de agentes extranjeros en el desmantelamiento de un narcolaboratorio en Guachochi, Chihuahua y, por estos hechos, ayer la Fiscalía General de la República (FGR) dijo que citará a cerca de 50 personas involucradas para recabar testimonios.



