Seguridad

Del ‘Chapo’ al ‘Mencho’: operativos en los que cayeron los grandes narcos mexicanos

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Grandes operativos.
(Nación321)

Durante más de tres décadas, el Estado mexicano ha desplegado algunos de los operativos de seguridad más complejos de su historia para intentar capturar —o neutralizar— a los principales líderes del narcotráfico.

Desde la caída de los fundadores del Cártel de Guadalajara hasta la reciente muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias ‘El Mencho’, las detenciones han marcado puntos de quiebre que, lejos de cerrar el ciclo de violencia, han reconfigurado el mapa criminal del país.

La historia reciente del combate al narcotráfico puede leerse como una sucesión de golpes espectaculares contra figuras clave: Miguel Ángel Félix Gallardo, Joaquín Guzmán Loera, Rafael Caro Quintero, Ismael Zambada García y, ahora, el líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).


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Ejército. (Omar Martínez Noyola)

Cada uno cayó —o fue ubicado— bajo contextos distintos, pero todos compartieron un denominador común: años de inteligencia, cooperación internacional y operaciones de alto riesgo. Aquí, en Nación321, hacemos un repaso por los principales operativos que tenían como objetivo dejar acéfalos a los cárteles de la droga.

El origen: la caída del ‘Jefe de Jefes’

El primer gran golpe contra el narcotráfico moderno ocurrió en 1989, con la captura de Miguel Ángel Félix Gallardo, líder del extinto Cártel de Guadalajara.

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Félix Gallardo.

Su detención, realizada en Guadalajara, fue resultado de años de vigilancia, seguimiento de redes de comunicación e intercambio de inteligencia entre autoridades mexicanas y estadounidenses, intensificado tras el asesinato del agente de la DEA, Enrique ‘Kiki’ Camarena, en 1985.


Ese operativo no sólo desarticuló a una organización dominante, sino que fragmentó el control del narcotráfico en múltiples células regionales. De ese quiebre surgirían, con el tiempo, estructuras como el Cártel de Sinaloa y el CJNG.

‘El Chapo’: capturas, fugas y una persecución de dos décadas

La historia de Joaquín Guzmán Loera se convirtió en el símbolo de las contradicciones del Estado mexicano frente al crimen organizado. Su primera captura ocurrió en 1993, en Guatemala, sin enfrentamientos, tras huir de México luego del asesinato del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo. Fue encarcelado en Puente Grande, Jalisco, de donde escapó en 2001 oculto en un carrito de lavandería.

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'Chapo'.

La segunda detención llegó en 2014, en Mazatlán, tras un operativo de inteligencia de la Marina que permitió su captura sin disparos. Un año después, volvió a fugarse del penal del Altiplano a través de un túnel de 1.5 kilómetros, lo que derivó en una nueva cacería federal.

La operación definitiva se ejecutó en enero de 2016, en Los Mochis. Aunque logró escapar inicialmente por un túnel, fue localizado horas después en una carretera y detenido sin enfrentamiento.

En 2017 fue extraditado a Estados Unidos y en 2019 sentenciado a cadena perpetua, cerrando una persecución de más de 20 años.

Caro Quintero: el regreso del ‘Narco de Narcos’

El 15 de julio de 2022, tras casi una década prófugo, Rafael Caro Quintero, fundador del Cártel de Guadalajara, fue capturado en San Simón, Sinaloa, gracias a labores de inteligencia y al apoyo operativo de la Secretaría de Marina. Un binomio canino permitió ubicarlo entre la vegetación donde se ocultaba.

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Caro Quintero. (Cuartoscuro)

Horas después, un helicóptero Black Hawk que participó en el despliegue se desplomó cerca del aeropuerto de Los Mochis, causando la muerte de 14 marinos, un hecho que marcó el costo humano del operativo. En febrero de 2025, Caro Quintero fue extraditado a Estados Unidos junto con otros 28 presuntos líderes criminales.

El ‘Mayo’ Zambada: la caída sin disparos

A diferencia de otros operativos, la detención de Ismael ‘El Mayo’ Zambada ocurrió fuera de México. El 25 de julio de 2024 fue arrestado en El Paso, junto con Joaquín Guzmán López, durante una operación del FBI y la DEA en un aeropuerto privado.

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'Mayo'.

No hubo enfrentamientos ni disparos. La captura del capo histórico, que durante décadas evadió la prisión, generó tensiones diplomáticas y especulación sobre una posible traición interna.

El golpe modificó la dinámica del Cártel de Sinaloa y empezó una guerra en Sinaloa, que a la fecha, no ha cesado, entre las facciones de ‘Los Chapitos’ y ‘Los Mayos’.

‘El Mencho’: un operativo que desató violencia nacional

El operativo para detener a Nemesio Oseguera Cervantes, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), marcó uno de los despliegues de seguridad más violentos y complejos de los últimos años en México.

Tras meses de trabajos de inteligencia militar y cooperación internacional con Estados Unidos, las fuerzas federales ubicaron al capo en un complejo de cabañas en las inmediaciones de Tapalpa, Jalisco, luego de seguir la red de vínculos de una de sus parejas sentimentales.

La noche del 22 de febrero de 2026, unidades de élite del Ejército y de la Guardia Nacional ejecutaron el operativo con apoyo aéreo y aeromóvil.

Al intentar cerrar el cerco, sicarios del CJNG respondieron con fuego de armas de alto poder, incluidos lanzacohetes tipo RPG y fusiles de uso exclusivo.

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'Mencho'. (Héctor Colin)

El enfrentamiento dejó varios presuntos delincuentes abatidos, aseguramientos de armamento pesado y militares heridos, además de obligar a un helicóptero a realizar un aterrizaje de emergencia.

Oseguera Cervantes logró huir momentáneamente hacia una zona boscosa, donde fue localizado nuevamente. En un segundo enfrentamiento resultó herido junto con dos de sus escoltas.

Debido a la gravedad de su estado, fue evacuado por aire; sin embargo, murió durante el traslado. Ante el riesgo de nuevas agresiones en Jalisco, las autoridades desviaron el vuelo a Morelia, Michoacán, desde donde su cuerpo fue trasladado a la Ciudad de México para estudios forenses.

La muerte de ‘El Mencho’ detonó una respuesta sumamente violenta del CJNG en al menos 20 estados del país, con narcobloqueos, quema de vehículos, explosiones y ataques armados contra autoridades y comercios. El saldo incluyó la muerte de 25 elementos de la Guardia Nacional.

Las investigaciones apuntaron a que los ataques fueron coordinados por Hugo ‘H’, alias ‘El Tully’, operador cercano del capo, quien incluso ofrecía recompensas por asesinar militares... y que posteriormente también fue abatido.

Un patrón que se repite

De Félix Gallardo a ‘El Mencho’, los grandes operativos contra los líderes del narcotráfico han requerido años de inteligencia, cooperación internacional y despliegues de alto riesgo.

Sin embargo, lejos de significar el fin de la violencia, cada captura ha dado paso a nuevas disputas internas, reacomodos criminales y episodios de violencia extrema.

La historia podría señalar que la caída de los “peces gordos” no ha cerrado el ciclo del narcotráfico en México, sino que ha marcado el inicio de nuevas etapas en un conflicto que, por décadas, ha desafiado la capacidad del Estado para capturar a los nuevos líderes que surgen del crimen.

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