El Tren de Aragua es una organización criminal de origen venezolano que en los últimos años ha extendido sus operaciones fuera de ese país y que actualmente mantiene presencia en la Ciudad de México, según ha reconocido el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, tras diversas investigaciones y operativos federales.
Las autoridades mexicanas detectaron a integrantes de esta célula trasnacional luego de la detención de al menos cinco personas vinculadas con dos feminicidios cometidos en junio pasado en la capital del país.
A estos casos se suman indagatorias por delitos como trata de personas, explotación sexual, tráfico de migrantes y extorsión, principalmente en alcaldías como Gustavo A. Madero, Cuauhtémoc, Tlalpan y, recientemente, Venustiano Carranza e Iztapalapa.
En días recientes, las Fuerzas Armadas y corporaciones de seguridad intensificaron los operativos contra esta organización, lo que derivó en la detención de seis personas presuntamente relacionadas con el Tren de Aragua, así como en el cumplimiento de siete órdenes de aprehensión por reclusión en distintos centros penitenciarios del país.
Las investigaciones apuntan a que el grupo opera redes de explotación sexual, control de víctimas, distribución de droga y tráfico ilícito de personas.
Como parte de estas acciones, se realizaron cateos en dos domicilios de la colonia Valle Gómez, en la alcaldía Venustiano Carranza, donde fue detenida Lesli ‘N’, identificada como presunta responsable del cobro de recursos derivados de la explotación sexual y de fungir como enlace con grupos criminales locales.
En los inmuebles se aseguraron drogas, un arma de fuego, dinero en efectivo, equipos de cómputo y una libreta con nombres asociados al cobro de piso.
Además, en la alcaldía Iztapalapa fue capturado Bryan ‘N’, señalado como operador financiero de la organización, presuntamente encargado de facilitar viviendas para ocultar a integrantes del grupo y alojar a mujeres extranjeras víctimas de trata.
Paralelamente, las autoridades ejecutaron órdenes de aprehensión contra personas ya recluidas en penales de la Ciudad de México, Puebla y Nayarit por delitos relacionados con delincuencia organizada y trata de personas agravada.
El Tren de Aragua surgió a principios de los años 2000 como una pandilla dentro del penal de Tocorón, en el estado venezolano de Aragua. Desde prisión, sus líderes consolidaron el control interno y extendieron su influencia hacia comunidades cercanas, antes de expandirse a otros países de América Latina como Colombia, Perú y Ecuador.
De acuerdo con investigaciones especializadas, el grupo ha estado involucrado en delitos como secuestro de migrantes, extorsión, feminicidio, explotación sexual y tráfico de personas. Aunque en septiembre de 2023 autoridades venezolanas retomaron el control del penal de Tocorón, la cúpula de la organización logró escapar, lo que permitió la continuidad de sus operaciones fuera de Venezuela.
Las autoridades mexicanas mantienen abiertas las investigaciones para desarticular por completo a esta organización trasnacional y han señalado que los operativos continuarán conforme avancen las indagatorias sobre su estructura y redes en el país.


