La feria

Sheinbaum, Rocha y una “oficina de Nueva York”

De lo que no hay duda es de que no es cualquier ‘oficina de Nueva York’ la que trenzó la soga legal en el cuello de Rocha y los otros nueve.

Es vista como la instancia más eficaz; ahí, en los 80, como fiscal, Giuliani logró fama al enjuiciar a jefes mafiosos; la popular serie Billions inmortalizó sus pesquisas financieras, mas para la presidenta Sheinbaum es solo “una oficina de Nueva York”.

Puede entenderse que la presidenta de México cuide su margen de maniobra mediático frente al sinaloazo de Donald Trump contra el obradorismo; lo que no es comprensible es que trate de manipular, para no decir mentir, subestimando al remitente de la acusación.

Claudia Sheinbaum ha iniciado la semana con una estrategia de fuga de la realidad bastante problemática.

Decidió cuestionar la importancia de la persecución judicial que remeció a Morena devaluando a quien pidió detener con fines de extradición al hoy gobernador con licencia Rubén Rocha, al senador Enrique Inzunza, al alcalde de Culiacán y a siete personajes más.

Esto declaró la presidenta ayer sobre la solicitud de la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York:

“En este caso, quién está pidiendo, porque también hay que ver, no todo es lo mismo allá. Es una oficina del Departamento de Justicia de Estados Unidos, de Nueva York, una oficina de Nueva York, que está pidiendo la detención ¡urgente!, ¡urgente!, con motivos de extradición de diez ciudadanos mexicanos; entonces qué dice la Secretaría de Relaciones Exteriores, ‘oye por qué es tan urgente’, ‘qué pruebas tienes’, ‘a ver, fiscalía, ayúdame a ver si esto que me mandaron tiene pruebas suficientes’, y la fiscalía dice ‘pues pide más pruebas, porque no veo pruebas de la urgencia’, y la Secretaría de Relaciones Exteriores es lo que va a contestar, ‘pruebas’, en este caso de por qué es tan urgente”.

Estados Unidos tiene en Washington, DC, su sistema central de justicia (Main justice); además, cuenta con una constelación de oficinas descentralizadas del United States Attorney. De todas ellas (son 94), la que más recluta talento, la que ha llevado casos clave de corrupción, fraudes bursátiles y terrorismo con más de 90% de condenas es la del Distrito Sur de Nueva York (por su feroz autonomía se ha ganado el apodo de “sovereign district”).

En el caso de Rocha et al, los fiscales de la en inglés “SDNY” investigaron y llevaron evidencia ante un gran jurado de la Corte del Sur de Nueva York, que tras meses de deliberación dieron un veredicto a favor de proceder en contra de la decena sinaloense.

Así surge el indictment (acusación formal) de la Corte Federal del Distrito Sur de NY que conocimos la semana pasada. Y a pesar de su independencia, en un caso como el presente no es raro que los fiscales informen que procederán al Departamento de Justicia centralizado y, lo mismo, tratándose de un expediente donde el gobierno de Trump ha declarado a los cárteles del narcotráfico como organizaciones terroristas, al Departamento de Estado.

Hay una discusión entre abogados independientes y del gobierno mexicano sobre la mecánica del tratado de extradición. Ayer mismo, al estrenar su nuevo cargo de consejera jurídica, Luisa María Alcalde argumentó que no procede detener a Rocha sin pruebas a satisfacción de la fiscalía mexicana. Pronto algunos juristas la contradijeron.

De lo que no hay duda es de que no es cualquier “oficina de Nueva York” la que trenzó la soga legal en el cuello de Rocha y los otros nueve.

¿Cree la presidenta que le ayuda al exgobernador al cuestionar la capacidad o relevancia del equipo legal del Distrito Sur de Nueva York? Solo les incentivará las ganas de colgar entre sus trofeos la sentencia del compañero Rocha. Allá ella.

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