Coordenadas

El ‘tigre’ que Carpio se sacó en la rifa

Juan Carlos Carpio Fragoso recibió el encargo más complicado del sector energético mexicano: convertir a la petrolera más endeudada del mundo en una empresa financieramente autosuficiente.

Mientras Petrobras ganó 6 mil 600 millones de dólares en el primer trimestre de 2026, Petróleos Mexicanos perdió casi 2 mil 400 millones de dólares en el mismo periodo, su tercer resultado negativo consecutivo.

Ese es el contraste con el que Juan Carlos Carpio Fragoso recibió el jueves pasado el encargo más complicado del sector energético mexicano: convertir a la petrolera más endeudada del mundo en una empresa financieramente autosuficiente.

El nombramiento, anunciado por la presidenta Claudia Sheinbaum, no fue casual. Carpio era el director corporativo de Finanzas y, en los hechos, el arquitecto de la estrategia que hoy presume el gobierno. El problema es que el reto que sigue ya no es solo financiero, donde su perfil es sólido, sino operativo. Su trayectoria —ligada a la administración pública capitalina, donde fue titular de Administración y Finanzas, y al manejo de pasivos— no le da credenciales en producción de hidrocarburos. El viernes pasado fue ratificado por el Consejo de Administración.


Hay luces en Pemex, y son reales. Al cierre del primer trimestre, la deuda financiera de Pemex se ubicó en 79 mil millones de dólares, una caída de 7.8% respecto al cierre de 2025 y su nivel más bajo desde 2014. El costo financiero se redujo 13.4%. En febrero, la petrolera regresó al mercado local de capitales con una emisión por 31 mil 500 millones de pesos sobresuscrita 2.5 veces. Fitch elevó la calificación a “BB” y Moody’s mejoró sus perspectivas. Los inversionistas, al menos en el corto plazo, le están creyendo a la estrategia financiera.

En refinación, los números también son favorables. Entre enero y marzo se pagaron 152 mil millones de pesos a proveedores, dando oxígeno a una cadena asfixiada durante años. El Sistema Nacional procesó en promedio un millón 141 mil barriles diarios de crudo, 22.2% más que un año antes, con un papel destacado de Tula y Dos Bocas. Las importaciones de combustibles cayeron 23.3% y las ventas internas crecieron 4.2%.

El asunto es que ninguno de esos avances deriva de un mayor flujo operativo. El desendeudamiento del trimestre se explica por transferencias federales y por la emisión bursátil, no porque Pemex haya generado caja propia. Los ingresos por ventas cayeron 7.6% anual y las exportaciones se desplomaron 25.3% —no por falta de demanda externa, sino por la decisión deliberada de privilegiar la refinación interna sobre la venta de crudo—. Parte del progreso refinador se paga con menos dólares en caja.

Ahí radica el problema central que hereda Carpio. El gobierno prometió que a partir de 2027 Pemex se financiará sin apoyo de Hacienda. Pero las transferencias entre enero y noviembre de 2025 sumaron 392 mil millones de pesos, casi tres veces lo aprobado en el Presupuesto. Para 2026 se contemplan otros 263 mil 500 millones para amortizaciones. Y los propios escenarios financieros reportados al Consejo —según análisis del CIEP— anticipan aún déficits entre 2027 y 2031.

Las cuentas, me parece, no cuadran del todo. ¿Con qué músculo pagará Pemex, por sí solo, vencimientos de su deuda? La salida convencional —elevar producción— choca con la realidad: 2025 cerró con la cifra de barriles diarios más baja desde 1990. El primer trimestre sumó apenas 38 mil barriles adicionales, insuficientes para revertir más de tres décadas de declive. Y la refinación, aunque crece en volumen, sigue siendo un negocio de márgenes apretados que en México se sostiene parcialmente entregando crudo a las refinerías por debajo de precios de mercado. El arranque del desarrollo del campo Trión en aguas ultraprofundas, en alianza con la australiana Woodside, es la admisión tácita de que Pemex solo no puede.

Carpio tiene una virtud genuina: disciplina en el manejo de pasivos. Pero Pemex no se va a salvar con ingeniería financiera. Las transferencias subieron de 136 mil millones presupuestados a 392 mil millones efectivos en 2025. A ese ritmo, la promesa de autosuficiencia para 2027 no se sostiene en proyecciones financieras, sino que requiere un cambio operativo profundo, que Juan Carlos Carpio debe operar.

La cuenta regresiva para 2027 corre y los retos son gigantescos.

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