¿Ganó o perdió Trump? 5 claves de las elecciones intermedias de Estados Unidos

¿Qué tanto perdió Trump?
La elección intermedia de EU dejó una victoria para los republicanos y otra para los demócratas. Te explicamos de qué van.
¿Qué tanto perdió Trump?
La elección intermedia de EU dejó una victoria para los republicanos y otra para los demócratas. Te explicamos de qué van.

¿Ganó o perdió Trump? 5 claves de las elecciones intermedias de Estados Unidos

¿Qué tanto perdió Trump?La elección intermedia de EU dejó una victoria para los republicanos y otra para los demócratas. Te explicamos de qué van.
AP
2018-11-07 |13:44 Hrs.Actualización13:53 Hrs.
CREEMOS QUE IMPORTA POR...

Porque esta elección muestra qué tanto respaldo mantiene, o no, Donald Trump

Este martes 114 millones de estadounidenses acudieron a las urnas para definir la nueva composición de su Congreso, algunas gubernaturas y definir su voto sobre algunas propuestas de ley. A medida que los resultados comenzaron a surgir, la conversación comienza a girar hacia el 2020 y la reelección del polémico presidente Donald Trump. 

Estas son las lecciones que nos dejan los comicios intermedios de Estados Unidos, los Midterms, de este 2018.

1. LOS NÚMEROS DUROS

Tras las elecciones del Congreso estadounidense hubo una victoria para los republicanos y Trump, y otra para los demócratas. 

En la Cámara de Representantes los demócratas ganaron 23 asientos, obteniendo una mayoría con 220 legisladores frente a 196 de los republicanos. En el Senado los demócratas perdieron dos asientos, quedándose en minoría con 46 legisladores frente a 51 de los republicanos. Todo esto de acuerdo con The Washington Post.

Respeccto a la gubernaturas en juego este 2018, los demócratas ganaron siete, incluyendo la de Kansas (donde había un candidato trumpista) y Wisconsin (con un candidato muy conservador). El mapa actual queda con 23 gobernadores demócratas y 25 republicanos. 

2) LAS ENCUESTAS: ¿BUENAS O MALAS? 

La mayoría de los encuestadores tenían en cierta medida miedo de repetir el error del 2016, cuando dieron por ganadora a Hillary Clinton. En estas elecciones esto no sucedió. La mayoría de las encuestas mantuvieron sus predicciones desde hace meses y el resultado fue el esperado. 

Por un lado, las encuestas regresan con fuerza y reivindicadas. Por otro, el proceso electoral termina definiéndose por mucho ruido, poco cambio. Si bien se hablará de a qué grupo de votantes debería apelar cada partido, lo que esta elección demuestra es que la mayoría de las bases electorales ya tienen un partido y no van a cambiar de parecer. La polarización en Estados Unidos y las divisiones están a toda marcha.

3) ¿LOS DEMÓCRATAS ARRASARON? 

Si algo vas a leer estos días sobre Estados Unidos será un eterno debate sobre el triunfo demócrata ¿Fue una ola? ¿Fue un tsunami? ¿Fue una brisa? En realidad, los demócratas no arrasaron en la elección de 2018, pero sí lograron un triunfo sustancial. 

El mayor triunfo de la plataforma demócrata esta elección es la diversidad con la que llegan a la escena política. Con los demócratas al Congreso llega la primer mujer nativa americana, la primer mujer musulmana, la mujer más joven y el primer gobernador gay, entre otros. El Partido Demócrata finalmente ha decidido apostarle a la diversidad de Estados Unidos como plataforma electoral y se refleja en sus candidatos.

En el caso de los demócratas Beto O’Rourke (Texas), Stacey Abrams (Georgia) y Andrew Gillum (Florida)sus campañas fueron muy progresistas en cada uno de sus estados y perdieron la elección. Así, los demócratas ahora tienen dos años para decidir si van a tener una plataforma moderada con políticas progresistas (a la Joe Biden) o una plataforma progresista y liberal (a la Bernie Sanders). 

Ahora, el reto para los demócratas es ser un contrapeso efectivo los siguientes dos años. No la tienen facil. Los republicanos cuentan con una mayoría en la Suprema Corte y en el Senado y esto dificulta su capacidad de maniobra. Sin embargo, los demócratas ahora podrán abrir investigaciones sobre Trump y limitar su poder legislativo. Será interesante ver las peleas entre la Casa Blanca y el Congreso. La nueva temporada de House of Cards se transmitirá en CNN y no en Netflix. 

4) ¿TRUMP PERDIÓ DEMASIADO? 

El partido del presidente Trump no perdió mucho en esta elección. Bueno, perdieron la Cámara de Representantes y algunas gubernaturas, pero la derrota pudo haber sido peor. 

Los republicanos se enfocaron en apelar a sus bases y mantener su cercanía con el presidente y esto les dio resultados. En los siguientes meses es probable que ocurra una reconfiguración del Partido Republicano, el cual podría adoptar la agenda y visión de Trump de manera más intensa en los siguientes años. 

En el caso del propio Trump, el hecho de que los demócratas no hayan arrasado en la elección es un reflejo de que un porcentaje de los estadounidenses sí apoya su presidencia. Ahora el magnate tiene que garantizar su reelección en el 2020. ¿Cómo lo logrará? Utilizando más mensajes antimigratorios y racistas. Esta fórmula fue su mayor éxito en el 2016, fue la narrativa de esta elección y seguirá rindiendo frutos con el electorado.

Trump puede perder el Congreso y aún así ganar la reelección presidencial: desde hoy le apostará con todo a este escenario. 

5) ¿QUÉ NOS DEJA LA ELECCIÓN? 

Las Midterms de 2018 fueron una elección con una de las tasas de participación más altas en la política contemporánea estadounidense. El miedo de que Trump generará cinismo y desinterés por la política dejó de existir en estas elecciones. 

Los republicanos ya no son el único partido en el poder y será interesante ver a Donald Trump confrontarse con nuevas reglas que limiten su poder, su explosividad y su mentalidad de no aceptar “no” como respuesta limitarán mucho su presidencia, si no está dispuesto a negociar. Será interesante ver su comportamiento en los siguientes meses. 

Dentro de todo, el hecho de ver a los demócratas ganar tantos lugares, a pesar de los mensajes racistas y xenófobos de los republicanos, demuestra que no todo está perdido. La diversidad de candidatos y las altas tasas de participación indican el apoyo en Estados Unidos hacia Donald Trump es fuerte, pero podría ser insuficiente hacia 2020.