EU quiere separar a familias que intenten cruzar la frontera

Familias 'fronterizas'.
Decenas de personas se reunieron en el muro fronterizo en Tijuana, a fin de formar una valla humana tomados de la mano
Familias 'fronterizas'.
Decenas de personas se reunieron en el muro fronterizo en Tijuana, a fin de formar una valla humana tomados de la mano

EU quiere separar a familias que intenten cruzar la frontera

Familias 'fronterizas'.Decenas de personas se reunieron en el muro fronterizo en Tijuana, a fin de formar una valla humana tomados de la mano
Cuartoscuro
2017-03-07 |07:58 Hrs.Actualización07:58 Hrs.
CREEMOS QUE IMPORTA POR...

Porque se desataría una crisis humanitaria si se lleva a cabo el plan migratorio de Trump

El Departamento de Seguridad Nacional está analizando separar a las familias que sean detenidas mientras cruzan ilegalmente la frontera desde México, dijo este lunes su titular John Kelly.

El secretario indicó que las acciones formarían parte de un esfuerzo por desalentar a las familias de realizar la peligrosa travesía de atravesar la frontera con Estados Unidos.

Decenas de miles de familias que huyen de la violencia y la pobreza, en su mayoría desde Honduras, El Salvador y Guatemala, han sido detenidas en los últimos años mientras cruzan la frontera ilegalmente. 

Por lo general, las familias son detenidas unos cuantos días o semanas antes de ser liberadas en Estados Unidos a la espera de que un juez en materia migratoria decida su futuro.

"Haría casi cualquier cosa por impedir que los centroamericanos ingresen a esta muy, muy peligrosa red... viniendo desde México", dijo Kelly durante una entrevista con CNN.

Autoridades de Seguridad Nacional han intentado frenar el flujo de familias desde 2014, cuando una oleada tanto de niños sin compañía adulta como de familias abrumó a las autoridades migratorias. 

El departamento lanzó una campaña de relaciones públicas en Centroamérica para advertir de los peligros e informarles a las familias que no habría paso gratuito hacia Estados Unidos.

En 2014 el gobierno del presidente Barack Obama abrió varios centros de detención, en parte para persuadir a las demás personas a no cruzar, y con la finalidad de albergar a las familias en lo que los jueces migratorios y los oficiales de asilo atendían sus casos.

Pero un juez federal de California decidió posteriormente que la detención de niños violaba un viejo acuerdo que prohibía que el gobierno detuviera a menores en un ambiente carcelario, incluso en compañía de sus padres. El fallo provocó que el gobierno comenzara a dejar a las familias en libertad en territorio estadounidense.