En Venezuela, ¿todas las noticias son malas noticias?

Hartos de la violencia
La inseguridad es uno de los principales problemas que aqueja a Venezuela
Hartos de la violencia
La inseguridad es uno de los principales problemas que aqueja a Venezuela

En Venezuela, ¿todas las noticias son malas noticias?

Hartos de la violenciaLa inseguridad es uno de los principales problemas que aqueja a Venezuela
Cuartoscuro
José Aristimuño
Exsubsecretario de Prensa del Partido Demócrata y Presidente de la consultoría política, NOW Strategies
2018-03-13 |14:04 Hrs.Actualización14:25 Hrs.

Seamos sinceros, cuando mi país natal, Venezuela, es mencionado en las noticias, por lo general no es bueno. Normalmente se habla de una inflación fuera de control, un acceso inadecuado a servicios de salud y una tasa de homicidios que causa parálisis. Sin duda, la seguridad es uno de los temas más apremiantes con respecto a Venezuela.

Según una nueva encuesta sobre seguridad ciudadana realizada en 135 países, los venezolanos son las personas menos propensas en el mundo a sentirse seguros caminando solos por la noche.

El Índice Global de Ley y Orden de Gallup 2017 encontró que solo el 12% de los venezolanos se sentía seguro caminando después de la puesta del sol y solo el 14% expresó confianza en su policía local. 

Sin embargo, en el lado Este de Caracas, en el municipio de Sucre, vive un exalcalde opositor de 46 años, Carlos Ocariz, quien ha logrado reducir el crimen en su localidad, mientras que en el resto del país el crimen continúa aumentando.

Para un país que constantemente se muestra como el peor en índices de criminalidad, me sorprendió conocer más sobre el municipio Sucre, el mandato de Ocariz como alcalde y lo que pudo lograr durante sus ocho años en el poder, pese a ser un líder de oposición.

Lo que originalmente me llevó al caso de Ocariz fue que su desempeño como máxima autoridad local le condujo a recibir el premio "Best Mayor" en Latinoamérica y a su vez fue reconocido como el cuarto mejor alcalde del mundo por la Fundación Británica City Mayors en 2014.

El Premio “Best Mayor”, se otorga cada dos años a los alcaldes que han realizado contribuciones sobresalientes a sus comunidades, que han desarrollado una visión para la vida urbana y han realizado un trabajo relevante para pueblos y ciudades de todo el mundo.

Como alcalde durante dos períodos (2008-2013 y 2013-2017) Ocariz fue responsable de supervisar a 6,000 funcionarios del gobierno local, incluidos policías, personal administrativo, docentes, entre otros.

En términos de seguridad, su equipo logró una impresionante reducción del 57% de los homicidios en su municipio durante un período de 9 años, desde febrero de 2008, hasta febrero de 2017.

¿CÓMO LO LOGRARON?

Primero, el equipo de Ocariz pudo identificar las partes más peligrosas del municipio y priorizar esas partes como "puntos calientes". Los policías debían visitar esas zonas al menos cuatro veces por día, permaneciendo al menos 15 minutos en cada parada con el fin de garantizar presencia policial. Estas visitas se hacían de manera aleatoria diariamente. 

Según el Observatorio Venezolano de Violencia, hubo al menos 27,875 víctimas de homicidio en el país, lo que hace que la tasa de homicidios en Venezuela sea una de las más altas del mundo, con 90 asesinatos por cada 100,000 habitantes. En segundo lugar, la alcaldía logró crear con éxito puntos de control de entrada y salida en partes importantes de la jurisdicción para garantizar la seguridad y reducir los intentos de secuestro en toda la ciudad, otro gran problema presente en Venezuela.

Además de reducir los homicidios en el municipio de Sucre, el equipo de Ocariz también pudo realizar más de 1,208 aprehensiones y más de 2, 500 operaciones para reducir la violencia durante su mandato. En un país donde el gobierno hace todo lo posible por disminuir y bloquear el financiamiento de los líderes de la oposición, este es un gran problema. 

A fin de cuentas demuestra que, pese a que no hay muchas mejoras dentro del país, hay ejemplos como los de Sucre que dan esperanza y quizás un modelo a seguir para un país que continúa plagado de tanta inseguridad.