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Elecciones intermedias de EU: ¿qué está en juego para los mexicanos y latinoamericanos?

Los comicios del 3 de noviembre definirán el control del Congreso estadounidense y el margen político de Donald Trump para mantener su agenda migratoria, económica y de seguridad
Donald Trump.Los comicios del 3 de noviembre definirán el control del Congreso estadounidense y el margen político de Donald Trump para mantener su agenda migratoria, económica y de seguridad
(Alex Brandon/AP.)

Las elecciones intermedias de Estados Unidos, programadas para el próximo 3 de noviembre, representan una prueba política para el presidente Donald Trump, quien buscará mantener el respaldo del Congreso durante los últimos dos años de su mandato.

Aunque los ciudadanos no elegirán a un nuevo presidente, sí decidirán qué partido tendrá el control de las cámaras legislativas y, con ello, qué tan fácil o difícil será avanzar con las iniciativas de la Casa Blanca.

El resultado también tendrá implicaciones para millones de mexicanos y latinoamericanos que viven en territorio estadounidense, particularmente por las políticas migratorias, las operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), las deportaciones y las condiciones económicas que enfrentan las comunidades migrantes.


Para México, el escenario es igualmente relevante debido a la relación comercial con Estados Unidos, la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC), las amenazas arancelarias y las exigencias de Washington en materia de seguridad y migración.

¿CUÁNDO SON LAS ELECCIONES INTERMEDIAS DE ESTADOS UNIDOS Y QUÉ SE JUEGA DONALD TRUMP?

Las elecciones intermedias (midterm elections) se llevarán a cabo el martes 3 de noviembre de 2026 en los 50 estados de Estados Unidos. Durante la jornada se renovarán los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 35 lugares del Senado, además de celebrarse elecciones para gubernaturas, legislaturas estatales y otros cargos locales.

Estos comicios determinan qué partido tendrá la mayoría en el Congreso durante los siguientes dos años.


Actualmente, el Partido Republicano tiene el control de ambas cámaras, por lo que Trump cuenta con un respaldo legislativo para impulsar parte de su agenda.

Sin embargo, si los demócratas consiguen recuperar la Cámara de Representantes o el Senado, el mandatario tendría que enfrentar una oposición con mayores facultades para revisar sus decisiones, negociar presupuestos y obstaculizar determinadas iniciativas.

Las mediciones previas a los comicios muestran un escenario competido para los republicanos. Una encuesta de Reuters/Ipsos, realizada del 22 al 26 de octubre, colocó a los demócratas por delante en la intención de voto nacional para el Congreso.

Por su parte, el Pew Research Center publicó un estudio sobre las prioridades de los votantes latinos, en el que encontró que la economía, la atención médica y la educación figuran entre los principales asuntos que influirán en su decisión electoral. La inmigración también ocupa un lugar relevante.

Estos resultados reflejan el descontento de una parte del electorado con la situación económica y las políticas migratorias de Trump.

¿QUÉ ESTÁ EN JUEGO PARA LOS MEXICANOS Y LATINOAMERICANOS QUE VIVEN EN ESTADOS UNIDOS?

Las políticas migratorias impulsadas por Trump han colocado en el centro del debate las redadas, las detenciones, las deportaciones y las condiciones para permanecer legalmente en Estados Unidos.

Uno de los organismos más relevantes en esta estrategia es el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), encargado de hacer cumplir las leyes migratorias dentro del territorio estadounidense.

Desde el regreso de Trump a la Casa Blanca, su administración ha reforzado las operaciones de control migratorio y ha defendido una política de deportaciones a gran escala. Estas acciones han generado preocupación entre las comunidades migrantes.

¿Qué pasaría con ICE si los demócratas recuperan el Congreso?

Si los demócratas recuperan la mayoría en una o ambas cámaras, podrían incrementar la supervisión sobre estas agencias mediante investigaciones, audiencias y revisiones de futuros presupuestos, además de impulsar controles sobre los procedimientos de detención y deportación

Si los republicanos conservan el Congreso, Trump tendría un escenario legislativo más favorable para defender la continuidad de su estrategia migratoria.

TPS y permisos de trabajo: ¿qué podría cambiar para los latinoamericanos?

Otra de las decisiones migratorias de la administración Trump ha sido impulsar la terminación del Estatus de Protección Temporal (TPS) para distintas nacionalidades.

Este programa permite a ciudadanos de determinados países permanecer y trabajar legalmente en Estados Unidos mientras se mantenga vigente su designación. Entre las comunidades afectadas por las decisiones de terminación se encuentran personas originarias de Haití, Honduras y Nicaragua.

La pérdida de este beneficio puede dejar a sus beneficiarios sin la protección migratoria y la autorización de trabajo vinculadas al programa, siempre que no cuenten con otra vía legal o protección vigente.

Economía, empleo y familias: otras consecuencias para los migrantes

Las políticas de detención y deportación también pueden tener repercusiones económicas en las comunidades migrantes. El temor a los operativos puede llevar a algunos trabajadores a reducir sus actividades o evitar acudir a sus empleos, con posibles efectos en sectores como la agricultura, la construcción y los servicios.

Asimismo, una deportación o la pérdida de ingresos puede reducir la capacidad de enviar remesas a familiares en México y otros países latinoamericanos. Se trata de posibles consecuencias económicas, no de resultados automáticos de las elecciones.

¿CÓMO AFECTARÍAN LAS ELECCIONES INTERMEDIAS A MÉXICO Y OTROS PAÍSES DE AMÉRICA LATINA?

Para México, el resultado de las elecciones intermedias podría modificar las condiciones políticas en las que se desarrolla la relación con Washington.

La presidenta Claudia Sheinbaum mantiene una agenda bilateral marcada por las negociaciones comerciales, las exigencias estadounidenses en materia de seguridad y migración, y las discusiones sobre el futuro del TMEC.

Aunque el Congreso estadounidense no tiene el control absoluto de la política exterior, sí puede influir en el presupuesto, la legislación comercial y la supervisión de las decisiones presidenciales.

TMEC y aranceles: el futuro del comercio entre México y Estados Unidos

Donald Trump ha cuestionado la continuidad del TMEC en sus condiciones actuales y ha utilizado los aranceles como instrumento de presión comercial.

En julio de 2026 declaró que no le interesaba mantener el acuerdo, al considerar que Estados Unidos no lo necesita tanto como México y Canadá.

Su administración también ha defendido mayores exigencias sobre el contenido automotriz, el comercio con China y la producción industrial en territorio estadounidense.

Migración y deportaciones: la presión sobre el gobierno mexicano

Trump ha establecido como prioridad el endurecimiento de la frontera, el aumento de las deportaciones y la cooperación de México para contener la migración irregular.

En sus primeras decisiones de gobierno declaró una emergencia fronteriza y condicionó las medidas comerciales contra México a que su gobierno adoptara acciones para atender el tráfico de drogas y la migración.

Si los republicanos mantienen el control del Congreso, el presidente conservaría un entorno legislativo favorable para defender esta estrategia, pero, si los demócratas recuperan alguna cámara, podrían aumentar la supervisión de las agencias migratorias, aunque no detener automáticamente las deportaciones.

Seguridad: el combate a los cárteles y la relación bilateral

Trump ha impulsado una estrategia más agresiva contra los cárteles, a los que designó como organizaciones terroristas extranjeras, y ha planteado la posibilidad de utilizar recursos militares para combatirlos.

En marzo de 2026 firmó una proclamación para fortalecer la cooperación militar con países de la región y desmantelar estas organizaciones.

Esta postura representa un punto de tensión con México, cuyo gobierno ha defendido la cooperación bilateral, pero bajo el respeto a la soberanía nacional y sin intervenciones extranjeras unilaterales.

¿Qué otros países latinoamericanos podrían verse afectados?

Las políticas de Trump también tienen repercusiones para otros países de América Latina, particularmente aquellos con comunidades migrantes que dependen de programas de protección como el TPS.

Haití, Honduras y Nicaragua se encuentran entre las nacionalidades afectadas por las decisiones de terminación de este beneficio.

Además, la administración estadounidense ha promovido una mayor cooperación regional contra los cárteles y las organizaciones criminales, así como medidas de presión diplomática y económica.

Países como Venezuela y Cuba también forman parte de la agenda de política exterior de Trump, por lo que un cambio en el Congreso podría modificar el nivel de supervisión y debate sobre estas decisiones, sin que ello implique un cambio automático en las relaciones de Washington con esos gobiernos.

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