El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llamó a sus simpatizantes a votar por el Partido Republicano en noviembre próximo.
“¿Saben qué pasará si no votan? Irán al infierno, y yo no quiero que eso pase", expresó.
Con la mano derecha levantada en un credo de lealtad al presidente estadounidense, Donald Trump, y con la promesa de ir a votar por los republicanos en las ‘midterm’, las elecciones legislativas de medio mandato en noviembre, el partido en el poder cerró una inusual convención nacional republicana en Texas con la que buscan animar a sus bases para retener el control del legislativo.
“Por favor, levanten su mano derecha”, instruyó el mandatario a sus seguidores, en un corto discurso de cierre de la jornada. “Le juro al mejor presidente en la historia de Estados Unidos, que nos ama tanto que ni puede respirar, que iré con mi familia (...) a votar el 3 de noviembre”.
Este cierre maximalista hizo aún más explícito lo que las encuestas han anunciado por semanas: la probabilidad de una victoria demócrata en la Cámara Baja y una apretada contienda por el control del Senado (50/50, según el agregador de sondeos Decision Desk HQ).
La agenda de la convención, que fue apodada por el liderazgo del partido como ‘Trumpapalooza’, una especie de “carnaval” de Trump, estuvo centrada en alabar su Gobierno, sus logros y su misión cuasireligiosa de “salvar” el país de la “izquierda radical”.
Además de Trump, que habló ambos días de la convención, el primero en un discurso de casi dos horas, por el escenario del American Airlines Center en Dallas pasaron varios miembros de su gabinete, incluyendo los que ocupan puestos tradicionalmente alejados de manifestaciones de política partidista como el fiscal general, Todd Blanche, y el secretario del Tesoro, Scott Bessent.




