La artista japonesa Yayoi Kusama, considerada una de las figuras más influyentes y populares del arte contemporáneo, murió a los 97 años en un hospital de Tokio.
Su fallecimiento ocurrió el pasado 14 de agosto de 2026, pero fue dado a conocer públicamente días después mediante un comunicado difundido en el sitio oficial de la artista. Hasta el momento, no se ha informado la causa de su muerte.
“Continuó pintando hasta sus últimos días, sin dejar nunca de lado su pincel”, señaló su equipo al recordar una trayectoria que se extendió durante más de siete décadas.
Kusama desarrolló una carrera que fue mucho más allá de la pintura, incursionó en la escultura, instalaciones, performance, literatura, poesía y moda, aunque fueron sus característicos lunares, calabazas y habitaciones de espejos las imágenes que terminaron por convertirla en un fenómeno mundial.
¿POR QUÉ YAYOI KUSAMA ERA TAN FAMOSA Y RECONOCIDA?
Nacida en Matsumoto, Japón, en 1929, Kusama comenzó desde joven a desarrollar el universo visual que décadas después sería reconocido alrededor del mundo.
Tras estudiar en Kioto, viajó a Estados Unidos y a finales de los años 50 se instaló en Nueva York, donde se incorporó a los círculos de la vanguardia artística.
Durante su estancia en Nueva York desarrolló sus célebres Infinity Nets, pinturas creadas mediante la repetición de pequeños patrones que producen la sensación de extenderse indefinidamente.
También experimentó con esculturas, instalaciones y performances y convivió con figuras como Andy Warhol y Allan Kaprow.
Pero fueron sus Infinity Mirror Rooms las que terminaron por llevar su trabajo a públicos masivos. En 1965 presentó su primera habitación de espejos, Infinity Mirror Room—Phalli’s Field, donde utilizó reflejos y repetición para envolver al espectador dentro de una sensación de espacio infinito.
A ellas se sumaron sus famosas calabazas cubiertas de lunares, que se transformaron en una de las firmas visuales más reconocibles de la artista.
En 1993 se convirtió en la primera mujer en representar a Japón en la Bienal de Venecia, mientras sus exposiciones comenzaron a atraer públicos masivos en museos de distintos países.
México también formó parte de la expansión mundial de su obra. Entre 2014 y 2015, el Museo Tamayo presentó Yayoi Kusama. Obsesión infinita, considerada la primera retrospectiva de la artista en América Latina.
La muestra reunió más de un centenar de piezas producidas entre 1950 y 2014, entre pinturas, esculturas, videos e instalaciones, incluidas sus emblemáticas Infinity Nets, Infinity Mirror Room y Obliteration Room.




