Un insólito caso ocurrió en Reino Unido, cuando Charles Foy huyó de la policía en su scooter eléctrico después de ignorar un control de seguridad y negarse a realizar una prueba de alcoholímetro en Warrington, Inglaterra.
Durante la escapada, el hombre abandonó a su golden retriever, que lejos de seguir con el plan de la fuga decidó hacer lo más lógico: regresar a su casa.
Los agentes siguieron al ‘lomito’ durante su recorrido, incluso en el material audiovisual se aprecia que subió al vehículo policial. El perro terminó llevándolos hasta el domicilio de Foy. Sin embargo, todavía faltaba encontrar al fugitivo.
Al ingresar al inmueble, los policías localizaron al hombre escondido en el ático, donde finalmente fue detenido. Las autoridades confirmaron que se encontraba alcoholizado.
Foy enfrenta tres meses de prisión y la inhabilitación para conducir durante cuatro años, además de acusaciones relacionadas con utilizar un vehículo motorizado sin seguro y negarse a realizar la prueba correspondiente.



