El conservador Abelardo de la Espriella asumió este viernes 7 de agosto la presidencia de Colombia, con la promesa de priorizar la seguridad, combatir a los grupos armados ilegales y cortar las negociaciones de paz que abrió su antecesor Gustavo Petro.
“Juro a Dios y prometo al pueblo cumplir fielmente la Constitución y las leyes de Colombia”, dijo de la Espriella al recibir la banda presidencial del presidente del Senado, Honorio Miguel Henríquez.
De la Espriella juró ante congresistas en un auditorio universitario de Cali, la principal ciudad del suroeste del país, rompiendo la tradición de realizar la ceremonia en Bogotá y sorteando retos en la seguridad por la presencia de grupos armados en la zona mediante una fuerte presencia militar por tierra y aire.
“Es un gran día para la democracia. Colombia se salvó y vamos a construir entre todos la patria milagro”, dijo brevemente a periodistas al llegar a la ceremonia.
Sin experiencia en política, el abogado y empresario de 48 años venció en el balotaje al senador progresista Iván Cepeda, aliado político del ahora exmandatario Gustavo Petro, por un estrecho margen y en medio de un ambiente polarizado.
Su mandato inicia con una oposición robusta liderada por Petro, quien no reconoció su victoria e insistió en un presunto fraude pese a la declaración oficial de la autoridad electoral y la evaluación positiva de los observadores internacionales.
De la Espriella gobernará por los próximos cuatro años dando un giro conservador al país, buscando reducir el tamaño del Estado, impulsar a la empresa privada y defender lo que considera la “familia tradicional”.



