El complejo debate por la restitución del ascenso y descenso se encuentra en su etapa más crítica en México, al pasar de ser una exigencia de los equipos de la Liga de Expansión, a convertirse en un tema que trascendió la cancha y ahora enfrenta una seria presión política.
A propósito de su llegada a la Cámara Alta, donde legisladores alistan una ley para restituir el ascenso y descenso —que, de aprobarse, supondría la aplicación de normas para aplicar el mérito deportivo como una de las obligaciones de las asociaciones deportivas nacionales— en Nación321 hacemos un recuento de la ruta que este tema ha atravesado para trascender a la cancha política.
DESAPARICIÓN DE LA COMPETENCIA: UNA PROMESA QUE SE ESFUMÓ EN EL TIEMPO
Primero entendamos qué fue lo que ocurrió con el sistema de competencia en la Liga MX: el 2020 fue un año de cambios globales obligados por la dramática aparición del SARS-CoV-2, responsable de una pandemia que tan sólo en México dejó más de 334 mil personas fallecidas, de acuerdo con datos oficiales.
La humanidad tuvo que adaptarse a nuevas reglas de convivencia social y el deporte, particularmente el futbol de primera división en nuestro país, no fue la excepción.
En abril, con la aceleración de contagios por COVID-19, la Federación Mexicana de Futbol (FMF) anunció la suspensión “temporal” del esquema de ascenso y descenso por un periodo de cinco años con la intención, dijo, de proteger las finanzas de los clubes que perdieron patrocinios e ingresos por taquilla ante las restricciones de interacción social.

La medida, aunque compleja, fue aceptada por los miembros de la Federación, incluyendo a los de la Liga MX (’Primera División’) y los de la Liga de Ascenso (’Segunda División’), con la promesa de que el sistema de competencia regresaría.
Sin embargo, el pasado mes de julio, luego de un acuerdo entre los clubes de la Liga MX, se modificó el reglamento para eliminar, de manera definitiva, el esquema para ‘subir’ y ‘bajar’ de categoría según el mérito deportivo.

Francisco Iturbide, presidente ejecutivo de la Liga MX, informó que, por mandato de la Asamblea de Dueños, a partir de entonces, el ascenso se encuentra determinado únicamente por el cumplimiento de los criterios establecidos.
El directivo puso como ejemplo al Atlante, club que recientemente cumplió con los requisitos establecidos para incorporarse a la máxima categoría y ahora ocupa la plaza que dejó vacante el desaparecido Mazatlán.
Es decir, la posibilidad de ingresar al máximo circuito únicamente es tangible a través de acuerdos pactados en el escritorio, matando de tajo la posibilidad de que el mejor equipo de la ‘Liga de Plata’ ingrese por méritos.
ASCENSO Y DESCENSO, DE LA CANCHA DEPORTIVA A LA ARENA POLÍTICA
Ya con la desaparición —para algunos arbitraria e injusta— del ascenso y descenso, las manifestaciones en contra de esta medida crecieron, aunque esta molestia viene de tiempo atrás, pues las voces en contra datan de un año antes, cuando el Tribunal Arbitral del Deporte (TAS) confirmó la recepción de una apelación de diez clubes de la Liga Expansión MX contra la Federación Mexicana de Futbol (FMF) para el restablecimiento del sistema de ascenso y descenso.
La inconformidad se sustentó, en ese entonces, en que la FMF no cumplió con el compromiso de reactivar el sistema de ascenso y descenso al finalizar el periodo de suspensión que era de cinco años. Los clubes argumentaron que este incumplimiento afectaba sus proyectos deportivos, económicos y de infraestructura.

El último ascenso ocurrió en 2019, cuando el Atlético de San Luis subió al máximo circuito; desde entonces, ningún equipo tuvo la oportunidad de lograr el ascenso por mérito deportivo, pese a coronarse.
Los clubes involucrados en la apelación fueron:
- CF Atlante
- Club Atlético La Paz
- Club Atlético Morelia
- Cancún FC
- Cimarrones de Sonora FC
- Alebrijes de Oaxaca FC
- CD Mineros de Zacatecas
- Venados FC
- Leones Negros de la UdeG
- Jaiba Brava
La presión mediática y de directivos ‘apagó’ el fuego creado y finalmente sucumbió, sin embargo, la braza se reavivó el pasado mes de julio, cuando la FMF confirmó un nuevo “Modelo Deportivo” que excluyó definitivamente el ascenso y descenso, a convenio de los dueños de la Liga MX.
El ‘infierno’ se desató sobre la FMF, que enfrentó, ahora sí, severas críticas de aficionados, jugadores, directivos, inversionistas, analistas deportivos y periodistas.
Y los equipos afectados mostraron, con mayor vigor, su molestia por el impedimento de competir por alcanzar el sueño de ascender: el gran objetivo trazado por todas las instituciones deportivas incorporadas a la Liga de Expansión.
Clubes como Atlético Morelia, Leones Negros, Atlético La Paz y Cancún FC han encabezado, jornada a jornada, fuertes protestas al inicio de sus encuentros del calendario regular para exigir el regreso del ascenso.
Los jugadores, cuerpo técnico y redes sociales de los involucrados han exigido permanentemente que la competencia les devuelva la posibilidad de ascender. Las manifestaciones han incluido playeras, carteles, lonas y publicaciones, todas ellas con eco en las tribunas, donde aficionados se han montado a la vigorosa petición.
El tema se hizo político con la incursión de Movimiento Ciudadano. A finales de agosto, este partido presentó una petición para que la Comisión Nacional Antimonopolio investigue a la Federación Mexicana por la eliminación de manera definitiva el ascenso y descenso.
En sus redes sociales, el líder nacional de MC, Jorge Álvarez Máynez, explicó que la petición recibida por la Comisión se dio a raíz de las declaraciones del presidente ejecutivo de la Liga MX, Francisco Iturbide, quien reconoció públicamente que el modelo actual es una ‘Liga cerrada de franquicias’.
En respuesta, la Comisión Nacional Antimonopolio abrió una investigación para determinar si existen prácticas que estén limitando la competencia en el futbol profesional mexicano, se informó en el Diario Oficial de la Federación (DOF).
El procedimiento busca revisar cómo funciona el mercado relacionado con la afiliación, organización y acceso a las competencias de futbol profesional en México.
La Comisión está en condiciones de solicitar documentos e información, citar a personas relacionadas con el caso y realizar otras diligencias para conocer cómo se toman las decisiones dentro de este mercado y si alguna práctica pudiera estar dando ventajas indebidas o dificultando la participación de otros actores. La investigación cuenta con un plazo de 30 a 120 días hábiles, aunque puede extenderse hasta en tres ocasiones por periodos de hasta 120 días.
PRESIÓN DESDE EL LEGISLATIVO
El tema no quedó ahí, y el propio MC llamó, el pasado lunes 21 de septiembre a la mesa ‘Fuera de Lugar. ¿Por qué es injusto cancelar el ascenso y descenso en el futbol?’, con la intención de discutir el tema, en el que estuvieron presentes legisladores, analistas, directivos y periodistas.
“Esto, aunque no parezca, no se trata solo de futbol, es un tema de justicia y movilidad social. El deporte es de interés público, lo es también el futbol. Eliminar el ascenso es cerrarle la puerta del futuro y desarrollo profesional a miles de jóvenes”, expresó el líder emecista en el Senado, Clemente Castañeda.
Con diferentes matices y enfoques, los participantes mostraron una postura a favor de hacer algo, desde el Poder Legislativo, para obligar el ansiado regreso del formato de competencia.
¿El resultado?, Movimiento Ciudadano alista una iniciativa de ley para revisar la posibilidad de traer de vuelta el ascenso y descenso en la Liga MX. Esta reforma, de ser aprobada, incorporará el mérito deportivo como una “obligación ineludible” de las asociaciones deportivas nacionales, incluido el futbol profesional.
De momento el tema está en discusión, con una fuerte presión mediática, social y deportiva, sin ningún posicionamiento público de parte de la FMF.
Aún sin una propuesta legislativa terminada, la intención de MC deberá tener en consideración la contraparte: los estatutos de la FIFA que pudieran convertirse en una muralla para la aplicación de los efectos de una virtual reforma.
Y es que entre las reglas del organismo rector del futbol mundial, del cual es afiliada la FMF, el artículo 14 impone a todos sus miembros a administrar sus debates de manera independiente, sin intromisión de un tercero.
En caso de que la FIFA considerara que un gobierno influye en las decisiones de alguna de sus federaciones miembros, podría proceder a una suspensión o incluso a una eventual expulsión.
¡El balón está en el aire!




