La mañana del martes 28 de julio, un violento terremoto de 7.1 de intensidad sacudió la isla de Kyushu, al sur de Japón, con un saldo preliminar de 13 personas muertas y al menos 100 heridas.
Las imágenes del poderoso movimiento telúrico dan muestra de la devastación que dejó a su paso: colapsos de edificios, daños estructurales en viviendas, carreteras y plazas públicas, fugas de gas y personas desaparecidas.
La zona afectada está a unos 900 kilómetros al suroeste de Tokio; el primer movimiento tuvo epicentro a una profundidad de 10 kilómetros, y fue seguido por un segundo sismo de 6.1 de intensidad.
En total, según datos preliminares, unas 48 mil viviendas fueron afectadas por un fuerte apagón eléctrico y otras 500 sufrieron cortes en el suministro de gas.
La destrucción que este fenómeno natural dejó en la isla meridional japonesa se erige como una réplica de otros puntos del planeta que han sido dañados en las últimas semanas por otros fenómenos naturales que sorprenden a científicos por su capacidad destructiva, con efectos cada vez más agresivos.
En este marco, en Nación321 hacemos un recuento de los hechos recientes que han expuesto la vulnerabilidad de la humanidad ante climas extremos y desastres cuyo poderío ha dejado víctimas mortales y destrucción.
SISMOS EN VENEZUELA, FENÓMENOS ACOMPAÑADOS DE MUERTE
En la misma línea de los movimientos telúricos, en Venezuela el pasado 24 de junio dos sismos de 7.2 y 7.5 dañaron este país de manera crítica.
La cifra de fallecidos asciende a por lo menos 5 mil 398 y el número de heridos se informa en 16 mil 740, según el último reporte difundido por el gobierno de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez.
El caso de Venezuela fue atípico, pero no anormal. Los terremotos que ocurrieron apenas con unos segundos de diferencia son conocidos como 'dobletes sísmicos‘.
Aunque no son tan comunes como un terremoto típico —en el que un movimiento principal va seguido de réplicas mucho más pequeñas— los ‘dobletes sísmicos’ pueden ocurrir en cualquier parte del mundo, explicó Christine Goulet, directora del centro de sismología del Servicio Geológico de Estados Unidos en California.
Los dobletes sísmicos se logran generar en una estructura de fallas compleja, como la de Venezuela, conocida como la ‘falla de Boconó’, que recorre el eje de los Andes venezolanos a lo largo de unos 500 kilómetros.
A poco más de un mes de los devastadores eventos, familiares aún excavan en busca de sus seres queridos bajo los escombros, mientras la incertidumbre reina entre muchos ante las dificultades para comenzar la titánica labor de reconstruir sus hogares.
Las excavaciones, a las que se suman voluntarios, tienen lugar en edificaciones derrumbadas de forma parcial o total, donde aún los escombros no han sido removidos con maquinaria pesada. La posibilidad de localizar a alguien con vida parece ya casi imposible y la mayoría de los rescatistas internacionales se fueron del país.
Muchos aseguran que, tal como no recibieron ayuda del gobierno para rescatar a sobrevivientes justo después de los sismos, ahora tampoco cuentan con el apoyo necesario para desenterrar a sus muertos.
Por otro lado, la reconstrucción es un reto financiero para la mayoría de las familias afectadas, cuyos ingresos ya eran mínimos antes de los dos sismos.
Un total de 856 edificios sufrieron daños y de ellos 190 colapsaron totalmente, mientras que más de mil 600 estructuras de otra índole, como puentes y carreteras, también fueron afectadas.
El gobierno estima que los terremotos dejaron 17 mil 907 personas sin hogar y que más de 21 mil que sufrieron daños de distinto tipo reciben refugio en 107 campamentos instalados en La Guaira, Caracas y Miranda.
UN VERANO MORTÍFERO EN EUROPA
Este verano ha resultado ser intempestivo en el llamado ‘Viejo Continente’. Amplias zonas de Europa occidental son abrazadas por una ’cúpula de calor’, con temperaturas que, en algunos casos, superan los 40 grados.
Las intensas temperaturas parecen haber provocado un aumento en el número de muertes, con más de 10 mil fallecidos en el punto álgido de la ola de calor de lo que se esperaría en condiciones ‘normales’ de altas temperaturas en el continente.
Las agencias meteorológicas han advertido que las condiciones extremas podrían poner en peligro vidas en distintos países, muchos de los cuales tienen aire acondicionado limitado.
Francia ha alcanzado los días más calurosos de su historia. La agencia meteorológica Meteo France dijo que el indicador térmico nacional del país —un promedio de temperaturas medidas en 30 estaciones meteorológicas— alcanzó un récord de 30 grados, con una serie de máximos nunca antes registrados. El mercurio superó los 40 grados en algunos lugares, incluido París.
La agencia meteorológica francesa se vio obligada a poner en alerta roja por calor extremo a tres cuartas partes del país.

Mientras tanto, Reino Unido también ha tenido una seguidilla de días atípicamente calurosos. En Francia, Italia y España se advirtió a más de 100 millones de personas que estuvieran especialmente vigilantes ante los peligros por las altas temperaturas.
Como era de esperar, muchas de las principales atracciones del país, incluida la torre Eiffel y el museo del Louvre en París, han restringido los horarios de visita mientras se alteran los horarios escolares y de transporte por el calor intenso.
Chipre, por su parte, emitió una advertencia por altas temperaturas que se esperaba que alcanzaran los 43 grados, un calor atípico en la zona.
INCENDIOS INCONTROLABLES
El calor intenso en Europa ha dejado sequía en vastos territorios de Europa, ‘alimento puro’ para incendios. España y Francia viven un verano excepcionalmente caluroso, que a su vez ha traído incendios forestales cuya contención aún parece lejana.
En Francia, un incendio estalló cerca de Saumos el pasado 22 de julio y desde entonces ha consumido más de 420 kilómetros cuadrados de bosques y matorrales, ha dañado o destruido más de 240 viviendas y ha obligado a más de 220 mil personas a evacuar en la región de Gironde.
Este país vive, además, un fenómeno que alerta: el incendio forestal se ha expandido a tal intensidad que su columna de humo se convirtió en una tormenta eléctrica, generando rayos que iniciaron nuevos focos más allá del incendio original.

Dicho de otro modo, el incendio ya no era impulsado solamente por las condiciones meteorológicas, sino que estaba creando su propio clima. La nube de tormenta también desató vientos violentos y erráticos capaces de empujar las llamas en todas direcciones.
El fenómeno, llamado ‘pirocumulonimbo’, ‘pyroCb’ o vulgarmente conocido como ‘Dragón de las Nubes’ es raro en Europa y se ha documentado con mayor frecuencia en Norteamérica y Australia, donde ocurre sólo en algunos de los incendios más extremos. La federación nacional de bomberos de Francia indicó que es el primero del que se tiene registro en el país.
El aire caliente cargado de humo y humedad asciende entonces rápidamente en el ambiente. A medida que sube y se enfría, el vapor de agua se condensa alrededor de partículas de ceniza.
Por encima del nivel de congelación, las gotas se convierten en cristales de hielo cuya colisión separa las cargas eléctricas, como en una tormenta eléctrica común. Debajo de esta tormenta hay un paisaje con las condiciones propicias para arder. Y esta nube amplifica el desastre.
El aire ascendente atrae los fuertes vientos hacia el incendio, mientras que las corrientes descendentes devuelven las ráfagas hacia la superficie.
Esos cambios pueden hacer girar a las llamas, dividirlas en varios frentes o llevarlas a avanzar a toda velocidad en una nueva dirección.
“Es un bucle de retroalimentación, no un efecto de una sola vía”, afirmó la autoridad. “Una vez que se forma, la nube se convierte en su propio sistema meteorológico, se asienta sobre el incendio y complica su pronóstico”.
Estos sistemas también pueden generar columnas giratorias de fuego, por lo general un remolino de fuego, que describen como un torbellino de fuego y calor en lugar de polvo.
En tanto, en España, los incendios forestales han ardido fuera de control en los alrededores de Madrid y en la región de Valencia. Las autoridades han evacuado a 79 mil personas y confinaron a otras 30 mil en sus hogares.
Tanto en España como en Francia, la escala excepcional de los incendios —alimentados por olas de calor que golpearon especialmente fuerte y temprano este año, dejando bosques y matorrales secos como yesca— está impulsando llamados a una acción más contundente contra el cambio climático.
“Lo que estamos viviendo no es una sucesión de episodios aislados, es la expresión más dolorosa de una emergencia climática que hace de los incendios (...) más voraces, las olas de calor más frecuentes, y nuestros territorios como consecuencia más vulnerables”, dijo el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez.
Mientras, un incendio que arde en un terreno montañoso y rural en Ávila, al oeste de Madrid, se ha convertido en el mayor registrado en España, según el gobierno, al calcinar 500 kilómetros cuadrados, eso es cinco veces el tamaño de Barcelona.
En total, los incendios han quemado mil 530 kilómetros cuadrados este año en España —seis veces la superficie arrasada por los incendios en la primera mitad de 2025—, dijo Sara Aagesen, la ministra de Ecología.
La ministra dijo que en lo que va del año, por lo que podría aumentar el peligro de incendios. La agencia meteorológica de España pronosticó temperaturas por encima de 40 grados.
Por si fuese poco, en Italia, un incendio forestal impulsado por fuertes vientos se declaró el pasado domingo 26 de julio, cerca de Peschici, en la región meridional italiana de Puglia, quemando pinares y matorral y obligando a evacuar a unos 300 turistas de playas y campamentos, informaron las autoridades.
La Guardia Costera evacuó a los turistas por mar hasta la cercana Vieste, donde las autoridades abrieron refugios temporales.
Del otro lado del planeta, actualmente arden más de 100 incendios forestales en Canadá, y los vientos trasladan el humo hacia el sureste.
Las advertencias por aire peligroso e insalubre se extendieron desde Minnesota, pasando por Toronto, hasta Nueva York. También se esperan temperaturas veraniegas inusualmente altas.
IMPRESIONANTE DESLAVE EN CHINA
A principios de julio, un deslizamiento de tierra en las afueras de la ciudad de Chongqing, en el suroeste de China, mató al menos a ocho personas, dejó a 34 desaparecidas, sepultó algunos edificios residenciales y obligó a más de mil 100 residentes a evacuar la zona, informaron autoridades locales y la prensa estatal.
La cadena estatal CCTV publicó que el deslave se produjo alrededor de las 9:08 de la mañana en el condado Pengshui, en el borde exterior del municipio de Chongqing. Enormes cantidades de rocas y tierra se deslizaron cuesta abajo, sepultando más de 10 edificios residenciales.
Al menos 10 personas fueron rescatadas de entre los escombros, incluidas dos que resultaron gravemente heridas, dijo el alcalde del condado Pengshui, Ren Xujiang.
El presidente chino Xi Jinping pidió a las autoridades determinar la causa del desastre, reportó la prensa estatal.
Los suministros de agua, electricidad y gas quedaron suspendidos en un radio de un kilómetro del área afectada para evitar más interrupciones.
Más de 800 rescatistas fueron desplegados en el lugar, según un comunicado del gobierno local, quienes realizaron jornadas titánicas para encontrar personas con vida debajo del lodo y escombros.
TORMENTAS, LLUVIAS ATÍPICAS E INUNDACIONES
La lluvia también tiene su parte en esa escena apocalíptica mundial. En Brasil, por ejemplo, hay alerta roja por emergencia en 143 municipios del estado de Rio Grande do Soul.
Las lluvias han incrementado el caudal de los ríos, han inundado calles y viviendas, lo que ha provocado daños que aún no han sido calculados.
Una de las localidades más afectadas es Lajeado, donde el desborde del río Taquari forzó la evacuación de más de700 personas. En tanto, en Porto Alegre, el aumento del nivel del río Guaíba impacta especialmente en la Región de las Islas.
En México, este 2026 se ha incrementado el registro de precipitaciones. Para darnos una idea de lo que han representado las precipitaciones en lo que va del año, tan sólo de enero a junio, las lluvias registradas han sido 15% más intensas que el promedio climatológico de los últimos 30 años.

Aunque, según Jorge Zavala Hidalgo, investigador del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la UNAM, las precipitaciones no se han distribuido de manera uniforme en toda la República Mexicana.
En entrevista con Gaceta UNAM señaló que en lo que va de 2026, la situación ha sido anómala para la República mexicana, aunque no homogénea, pues la mayoría del territorio nacional se encuentra por debajo de su promedio, mientras que en la zona centro el acumulado de precipitación está por encima de lo habitual.
De acuerdo con el gobierno de la Ciudad de México, en junio, la cantidad de lluvia acumulada superó el promedio histórico que se tiene para este mes.
Sólo en junio de 2026, en la CDMX se registraron 241 milímetros de lluvia acumulada, cuando el histórico para este mes se establece en apenas 126 milímetros.
En Ferrara, Italia, al menos 110 personas resultaron lesionadas por una intensa lluvia que trajo consigo granizo del tamaño de un limón.
La estrepitosa caída de granizos golpeó a la población, dejó cristales rotos y automóviles dañados, con parabrisas estrellados y cofres severamente dañados.
TORNADO CON LARGA ESTADÍA EN TIERRA
Este lunes 27 de julio, un fuerte tornado que tocó tierra en el noreste de Wisconsin, Estados Unidos, y permaneció en el suelo durante más de 20 minutos dejó viviendas vaciadas por dentro, autos lanzados de un lado a otro y líneas eléctricas derribadas, el hecho ‘redujo’ la zona a un caos de astillas.
Autoridades no han reportado muertes ni personas desaparecidas a causa del tornado que abrió una franja de destrucción a través de la región de Fox Cities, que incluye Appleton, Menasha y Neenah, a unos 160 kilómetros al noroeste de Milwaukee.
Las autoridades no han dicho cuántas personas resultaron heridas, aunque al menos un testigo describió haber visto a una persona siendo sacada de un edificio destruido.

El Servicio Meteorológico Nacional informó que el tornado, que tocó tierra a primera hora de la tarde del lunes y estuvo precedido por advertencias para buscar refugio, permaneció en el suelo a lo largo de unos 19 kilómetros. En su punto más ancho, tenía casi 1.6 kilómetros de diámetro.
Arrancó techos de viviendas y negocios, volcó vehículos, cercenó copas de árboles y derribó postes de servicios públicos, dejando a más de 15 mil clientes sin electricidad el martes en los condados de Winnebago y Outagamie, según PowerOutage.us.
“Todo indica que se trató de un sistema devastador que ha causado daños extensos”, manifestó Tom Nelson, ejecutivo del condado de Outagamie.
El tornado, según el Servicio Meteorológico, se desprendió de un gran sistema de tormentas que atravesó la región de los Grandes Lagos, alimentado por una acumulación de calor y humedad.
Funcionarios del Meteorológico estaban evaluando los daños este martes, señaló Roy Eckberg, meteorólogo de la agencia.
“Un tornado de ese tipo es bastante raro en el noreste de Wisconsin”, comentó, y añadió que fue inusual que el tornado se desplazara hacia el sur en lugar de hacia el este o el noreste.
Con información de la UNAM y AP




