Miles de personas despidieron en las calles de la ciudad santa de Qom, al sur de Teherán, a Ali Jamenei en el cuarto día de los funerales por el exlíder supremo iraní.
El ayatolá murió a los 86 años el 28 de febrero, en ataques conjuntos selectivos de Israel y Estados Unidos en el primer día de la guerra contra Irán. Sus restos mortales están expuestos este martes en la mezquita Jamkaran.
Decenas de miles de personas llegaron al amanecer a la mezquita para la oración fúnebre, donde los creyentes consideran que se aparece el Mahdi, el imán oculto desde hace más de mil años, futuro salvador de los chiitas y redentor de la humanidad. Las calles de esta ciudad de aproximadamente 1.5 millones de habitantes se vieron abarrotadas de gente, según imágenes aéreas de la televisión estatal.
Durante la oración, dirigida por el ayatola Abdola Javadi-Amoli, de 93 años, figura influyente del chiismo conservador, una multitud coreó “¡Muerte a Estados Unidos!”, un lema que se suele escuchar en las manifestaciones de la república islámica.
El comentario representa la primera exhortación directa a la muerte de Trump por parte de un maestro de ceremonias en el funeral, en el que se han visto carteles y grafitis que piden el asesinato de Trump y del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. Esa ha sido una exigencia de la corriente más estricta de Irán incluso mientras Teherán negocia con Estados Unidos un fin permanente de la guerra, la cual ha alterado el flujo en el suministro mundial de energéticos.
Al dirigirse a la multitud por altavoces en el funeral, Rasouli preguntó, en referencia a Trump: “¿Por qué el hombre más bastardo del mundo sigue vivo?”.
En otras imágenes se ve a religiosos con turbante y a otros fieles junto al ataúd del ayatola Jamenei y los de algunos familiares muertos en el mismo ataque, incluida una nieta de 14 meses.
Más tarde, el ayatolá Jafar Sobhani, un clérigo chií de 97 años, encabezó el domingo una oración en el Gran Mosalla de Teherán por Jamenei y sus familiares fallecidos.
Estuvieron presentes los hijos de Jamenei, Masoud, Meysam y Mostafa, así como el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Qalibaf, y el jefe de la Guardia Revolucionaria, el general Ahmad Vahidi. También estuvo Esmail Qaani, quien dirige la Fuerza Quds expedicionaria de la Guardia.
Pero no asistió el nuevo líder supremo de Irán, el ayatolá Moytabá Jamenei, otro de los hijos de Jamenei. Se cree que está escondido después de que, según informes, resultara herido en el ataque aéreo que mató a su padre. Israel también ha amenazado con matarlo.Poder ejecutivo
Una gran multitud asiste al segundo día del funeral de Jamenei
Una multitud mucho mayor que la del día anterior asistió a la ceremonia el domingo. Dolientes vestidos de negro caminaron hasta el lugar, llevando pancartas y banderas en honor al ayatolá Jamenei y también pidiendo la muerte de Trump, mientras el presidente estadounidense pronunciaba un discurso en Washington por el 250º aniversario de la fundación de Estados Unidos.
“Hemos tenido un éxito tremendo”, expresó Trump, refiriéndose a las fuerzas armadas estadounidenses. “Miren a Venezuela, miren a Irán. Lo borramos, borramos a sus fuerzas armadas”.
Las autoridades federales de Estados Unidos llevan años rastreando amenazas iraníes contra Trump y otros funcionarios del gobierno.Eso deriva de que Trump ordenó en 2020 la muerte del general Qassem Soleimani, quien dirigía la Fuerza Quds expedicionaria de la Guardia Revolucionaria, un poderoso cuerpo paramilitar iraní.
Irán ha negado repetidamente estar conspirando para matar a Trump, aunque desde hace tiempo imágenes de propaganda de línea dura han sugerido que Trump estaba en la mira de Teherán.
El funeral de Jamenei pone en pausa las conversaciones con EU
El funeral de Jamenei, quien gobernó Irán durante décadas antes de morir a los 86 años en un ataque aéreo el 28 de febrero mientras la guerra empezaba, podría dar un impulso a la teocracia del país y a su nuevo líder supremo.
Eso es importante en un momento en que Teherán intenta aprovechar su control sobre el estrecho de Ormuz en las negociaciones con Estados Unidos para un fin permanente de la guerra, y en medio de preocupaciones de que Israel pueda atacar de nuevo.
El funeral fue demorado mientras la guerra arreciaba, y las conversaciones están en pausa hasta que termine.




