Internacional

Captan cielo rojo en Venezuela ¿qué hay detrás de este fenómeno, se relaciona con el terremoto?

Captan cielo rojo en Venezuela ¿qué hay detrás de este fenómeno, se relaciona con el terremoto?
Venezuela.El fenómeno conocido como ‘candilazo’ se trata de la dispersión de Rayleigh, responsable de los atardeceres rojizos y no se relaciona con las llamadas luces de terremoto, en el que se producen destellos luminosos debido a cargas eléctricas generadas
(Especial.)

Un intenso cielo rojo sorprendió a miles de personas en Caracas la tarde del martes 30 de junio, apenas unos días después de los terremotos registrados en Venezuela.

Aunque las imágenes despertaron preocupación y recordaron al devastador sismo de 1967, especialistas explican que el fenómeno tiene una explicación científica y no representa una señal de un nuevo terremoto.

El cielo de Caracas se tiñó de un intenso color rojo que sorprendió a habitantes de la capital venezolana y rápidamente se volvió viral en redes sociales.


En medio de la tensión que vive el país tras los recientes terremotos, muchos usuarios relacionaron el fenómeno con la actividad sísmica e incluso recordaron que un cielo similar fue observado después del devastador terremoto de 1967.

El espectáculo natural, conocido como ‘candilazo’ o arrebol, generó todo tipo de teorías. Sin embargo, expertos señalan que se trata de un fenómeno óptico ampliamente conocido por la ciencia; la dispersión de Rayleigh, responsable de que el cielo cambie de tonalidad durante algunos amaneceres y atardeceres.

¿QUÉ ES EL ‘CANDILAZO’ Y POR QUÉ EL CIELO SE VUELVE ROJO?

La explicación está en la forma en que la luz del Sol atraviesa la atmósfera. Durante el mediodía, los rayos solares recorren una menor cantidad de aire y las longitudes de onda cortas, como el azul y el violeta, se dispersan con mayor facilidad, haciendo que el cielo luzca azul.


Al atardecer ocurre lo contrario, la luz debe recorrer una capa de atmósfera mucho más gruesa y las longitudes de onda azules prácticamente desaparecen antes de llegar a nuestros ojos. Lo que predomina son las ondas largas, correspondientes a los colores rojo, naranja y amarillo, dando origen a los espectaculares arreboles.

El fenómeno puede intensificarse cuando existen partículas de polvo, humo, humedad o aerosoles suspendidos en la atmósfera, ya que ayudan a filtrar aún más la luz y hacen que los tonos rojizos sean mucho más intensos.

Astrónomos explican que este efecto es completamente natural y obedece a las propiedades ópticas de la luz solar al atravesar la atmósfera terrestre.

¿EL CIERLO ROJO TIENE RELACIÓN CON LOS TERREMOTOS?

Aunque la coincidencia temporal alimentó diversas especulaciones en redes sociales, la evidencia científica indica que un cielo rojo no es un indicador de que ocurrirá un terremoto.

Los especialistas aseguran que son dos fenómenos diferentes. El primero es la dispersión de Rayleigh, responsable de los atardeceres rojizos.

Mientras que el segundo corresponde a las llamadas luces de terremoto, un fenómeno poco frecuente documentado durante algunos sismos de gran magnitud, en el que se producen destellos luminosos debido a cargas eléctricas generadas por la fractura de ciertas rocas en fallas geológicas.

En algunos casos, un terremoto puede levantar polvo y partículas hacia la atmósfera, lo que favorecería que un atardecer luzca más rojo de lo habitual. Sin embargo, esto no significa que exista una relación directa entre un cielo rojizo y la ocurrencia de un movimiento telúrico.

EN EL TERREMOTO DE 1967 ¿EL CIELO SE PUSO ROJO?

Las imágenes del cielo rojo también revivieron el terremoto de Caracas del 29 de julio de 1967. Aquel sismo, de magnitud entre 6.5 y 6.7, tuvo su epicentro frente al litoral central y dejó alrededor de 236 muertos, más de 2 mil heridos y graves daños en zonas como Altamira y Los Palos Grandes.

Tras el terremoto circularon testimonios que recordaban un intenso cielo rojizo en los días posteriores, lo que con el paso del tiempo alimentó la creencia popular de que ambos fenómenos estaban relacionados.

No obstante, los registros científicos del terremoto de 1967 no establecen que el cielo rojo haya sido un fenómeno provocado por el sismo. Los expertos sostienen que el color del cielo continúa explicándose por la dispersión de la luz y las condiciones atmosféricas presentes en ese momento, más que por una consecuencia directa de la actividad sísmica.

contenido relacionado