Max, uno de los perros rescatistas de la Secretaría de Marina (Semar) que participó en las labores de búsqueda tras los devastadores terremotos registrados en Venezuela, regresará a México para recuperarse de una lesión sufrida mientras cumplía con su misión entre edificios colapsados.
El ejemplar, considerado uno de los héroes de la delegación mexicana, formó parte de un binomio canino especializado desplegado en apoyo a las tareas de rescate, donde puso en riesgo su propia integridad para ayudar a localizar personas atrapadas bajo los escombros.
De acuerdo con diversos reportes, Max colaboró en el rescate de siete personas con vida, entre ellas dos menores de edad, además de ayudar a localizar tres perros que permanecían atrapados entre las estructuras derrumbadas. Aunque hasta el momento no existe un informe oficial que detalle cada una de sus intervenciones, su participación se convirtió en uno de los símbolos de la solidaridad mexicana durante la emergencia.
La lesión ocurrió mientras recorría una zona de alto riesgo, donde sufrió una caída al desplazarse sobre estructuras inestables. Las losas fracturadas, varillas expuestas, huecos y materiales desplazados representaban un peligro constante tanto para los rescatistas como para los binomios caninos.
Tras el incidente, personal veterinario militar evaluó al animal y determinó retirarlo de las labores de búsqueda para evitar que la lesión se agravara. Su estado de salud fue reportado como estable y continuará bajo observación una vez que regrese al país.
Según los reportes difundidos, Max integra un binomio canino junto con su manejador, identificado como Fénix, quien habría participado en su entrenamiento desde cachorro. Juntos trabajaron en las zonas afectadas detectando rastros humanos y guiando a los equipos de rescate hacia posibles sobrevivientes.
Los binomios caninos están conformados por un perro especializado y su manejador, quienes reciben entrenamiento para actuar en escenarios de desastre. Gracias a su extraordinario sentido del olfato, estos animales pueden detectar señales de vida entre toneladas de concreto, reducir las áreas de búsqueda y acceder a espacios donde sería demasiado peligroso para los rescatistas ingresar.
La misión mexicana enviada a Venezuela estuvo integrada por personal especializado en búsqueda y rescate, médicos, equipo para atender estructuras colapsadas e insumos médicos.
Sin importar el riesgo, estos animales trabajan junto a los equipos humanos en una carrera contra el tiempo para encontrar sobrevivientes, convirtiéndose en aliados indispensables y, muchas veces, en héroes silenciosos que también ponen su vida al servicio de los demás.



