El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó cargos federales contra cinco personas acusadas de participar en un presunto complot para cometer un ataque masivo durante el evento UFC Freedom 250, realizado el pasado fin de semana en los terrenos de la Casa Blanca.
Entre los detenidos se encuentra Abraham Hermosillo Álvarez, ciudadano mexicano identificado por las autoridades estadounidenses como el supuesto líder de la operación. De acuerdo con información difundida por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), el hombre fue arrestado el 14 de junio en Omaha, Nebraska.
Según la investigación del Buró Federal de Investigaciones (FBI), Hermosillo Álvarez utilizaba el alias de ‘Shepherd’ y habría sido el encargado de planear, organizar y dirigir el supuesto ataque. Las autoridades sostienen que el acusado detalló parte de la estrategia en un grupo de mensajería encriptada, donde se discutía el uso de drones y la participación de “francotirador(es)” con la intención de causar el mayor número posible de víctimas.
Los otros cuatro sospechosos fueron detenidos en Ohio, Missouri y California. Todos enfrentan cargos federales por conspiración para cometer asesinato y conspiración para cometer actos violentos en instalaciones de la Casa Blanca.
El Departamento de Seguridad Nacional informó además que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) emitió una orden de retención migratoria contra Hermosillo Álvarez.
De acuerdo con los registros migratorios citados por las autoridades, el mexicano ingresó legalmente a Estados Unidos con una visa de turista tipo B2, pero permaneció en el país después de que el permiso expirara en diciembre de 2001. Posteriormente, obtuvo protección temporal bajo el programa Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA) en 2014.
La subsecretaria interina del DHS, Lauren Bis, afirmó que el sospechoso “nunca debió haber sido admitido” en territorio estadounidense y aseguró que enfrentará la justicia antes de ser deportado.
Hasta el momento, la defensa de los acusados no ha hecho públicos sus argumentos respecto a las imputaciones. El caso continuará su curso en tribunales federales, donde las autoridades buscarán demostrar la presunta participación de los detenidos en la planeación del ataque.



