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Identifican a posible ‘paciente cero’ del brote de hantavirus en el crucero MV Hondius

Identifican a posible ‘paciente cero’ del brote de hantavirus en el crucero MV Hondius
Leo Schilperoord.Un ornitólogo jubilado; realizó una visita a un vertedero, donde autoridades sanitarias consideran que pudo ocurrir la exposición al virus
(Especial.)

El brote de hantavirus detectado a bordo del crucero MV Hondius ya tiene identificado a un posible ‘paciente cero’. Se trata de Leo Schilperoord, un ornitólogo neerlandés de 70 años que murió tras presentar síntomas durante una expedición de observación de aves en Sudamérica.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó hasta ahora seis contagios relacionados con el crucero y tres muertes asociadas al brote. Las investigaciones apuntan a la variante Andes del hantavirus, una de las pocas cepas capaces de transmitirse entre personas.

UN VIAJE DE CINCO MESES POR SUDAMÉRICA

Leo Schilperoord y su esposa Mirjam Huisman, de 69 años, eran originarios de Haulerwijk, una pequeña comunidad de Países Bajos reconocida por sus actividades de observación de aves y vida silvestre.


Ambos eran ornitólogos jubilados y tenían años participando en expediciones internacionales. Incluso colaboraron en publicaciones científicas especializadas y eran conocidos dentro de la comunidad europea de observadores de aves.

De acuerdo con reportes retomados por medios internacionales, la pareja llegó a Argentina el 27 de noviembre para iniciar un recorrido de casi cinco meses por Sudamérica, que incluyó visitas a Chile y Uruguay antes de regresar nuevamente a territorio argentino.

LA VISITA AL VERTEDERO DE USHUAIA

El 27 de marzo, pocos días antes de abordar el crucero, la pareja visitó un vertedero ubicado cerca de Ushuaia, en Tierra del Fuego, Argentina.


Aunque el lugar es evitado por muchos habitantes debido a las condiciones sanitarias, es frecuentado por observadores de aves porque atrae especies poco comunes, entre ellas el caracara de garganta blanca, conocido también como ‘caracara de Darwin’.

Autoridades sanitarias consideran que ahí pudo ocurrir la exposición al virus, posiblemente mediante la inhalación de partículas contaminadas con heces u orina de roedores infectados.

EL ABORDAJE DEL MV HONDIUS

Cuatro días después de la visita al vertedero, el 1 de abril, Leo y Mirjam Schilperoord abordaron el crucero MV Hondius en Ushuaia junto con otras 112 personas.

El barco realizaba una expedición científica y turística relacionada con observación de aves y exploración polar.

Según el boletín epidemiológico de la OMS, Leo Schilperoord comenzó a presentar síntomas el 6 de abril. Inicialmente sufrió fiebre, dolor de cabeza, molestias abdominales y diarrea leve.

Su estado de salud empeoró rápidamente y murió el 11 de abril mientras seguía a bordo de la embarcación.

La OMS clasificó oficialmente el caso como “probable”, ya que no se realizaron pruebas microbiológicas antes de su fallecimiento.

LA MUERTE DE MIRJAM Y LA ALERTA INTERNACIONAL

Tras la muerte de su esposo, Mirjam permaneció varios días en el crucero hasta descender el 24 de abril durante una escala en la isla de Santa Elena.

La mujer ya presentaba síntomas gastrointestinales y posteriormente abordó un vuelo con destino a Johannesburgo, Sudáfrica, donde planeaba conectar con un avión rumbo a Países Bajos.

Durante el trayecto su estado empeoró. Reportes indican que fue retirada del avión antes del despegue final y trasladada a una clínica de Johannesburgo, donde murió el 26 de abril.

A diferencia del caso de Leo, las pruebas sí confirmaron que Mirjam estaba infectada con hantavirus Andes.

Días después, el 4 de mayo, la OMS emitió una alerta internacional por el posible brote a bordo del MV Hondius, que en ese momento permanecía cerca de Cabo Verde bajo protocolos sanitarios y medidas de aislamiento.

¿CÓMO SE HABRÍA PROPAGADO EL VIRUS?

El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) considera que al menos un pasajero estuvo expuesto al virus en Argentina o Chile antes de embarcar y posteriormente pudo transmitirlo a otras personas durante el viaje.

El hantavirus normalmente se transmite por contacto con saliva, orina o heces de roedores infectados. Sin embargo, la variante Andes tiene antecedentes documentados de transmisión entre humanos, especialmente durante contactos estrechos y prolongados.

La OMS explicó que el periodo de incubación puede ir de una a ocho semanas y que la fase inicial de la enfermedad es considerada la más contagiosa.

Hasta ahora, autoridades sanitarias mantienen vigilancia epidemiológica sobre pasajeros y posibles contactos internacionales, incluidos viajeros que compartieron vuelos con Mirjam Schilperoord tras abandonar el crucero.

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