Un juez federal ordenó reactivar la investigación en México contra Naasón Joaquín García, líder de la iglesia La Luz del Mundo, al revocar la decisión del Ministerio Público que previamente había determinado no ejercer acción penal en su contra.
La resolución fue emitida este lunes por el juez de control Juan José Rodríguez Velarde, en los juzgados federales de Puente Grande, Jalisco, donde se determinó dejar sin efectos el cierre de la carpeta 34/2026, decisión que en su momento fue calificada por las víctimas como un “carpetazo”.
La reapertura del caso se da tras la impugnación presentada por Sóchil Martin y Sharim Guzmán, quienes se identifican como presuntas víctimas del líder religioso. En sus denuncias, además de los señalamientos por abuso sexual, también refieren la existencia de una presunta red de delitos que incluiría lavado de dinero, trata de personas, explotación sexual y pornografía infantil.
Aunque por ahora no se le considera formalmente imputado en México, la resolución judicial abre la puerta para que la Fiscalía General de la República retome las indagatorias y continúe con el proceso.
Durante la audiencia, que había sido diferida el pasado 16 de abril debido a que las partes no habían podido revisar las más de 2 mil 500 páginas del expediente, finalmente se analizó el contenido del caso. La sesión se llevó a cabo a puerta cerrada a solicitud del Ministerio Público federal, con el consentimiento de las defensas involucradas.
El caso en México corre de forma paralela a la situación legal que enfrenta Naasón Joaquín en Estados Unidos, donde cumple una condena de 16 años y 8 meses de prisión por delitos relacionados con abuso sexual infantil.
La reapertura de la investigación también coincide con lo expresado por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien señaló que la Fiscalía busca retomar el caso en coordinación con las víctimas. “El objetivo de la fiscal Ernestina Godoy, junto con las víctimas, es que se reabra el caso, que el juez reabra el caso. El cierre, pues, fue el año pasado con el fiscal Gertz, las razones, pues, no las conozco”.



